La trampa de la posverdad

Al fin el tema llegó al Vaticano. En una durísima comparación (dijo que los medios de comunicación que difunden rumores sin fundamento son como las personas que tienen una fijación sexual con el excremento), el Papa Francisco condenó la “moda” de las noticias falsas que circula en Internet.

David Alandete, comentarista de El País, de Madrid, fue más allá y preguntó: “¿Quién puede criticar a 62 millones de norteamericanos por haber votado por Donald Trump, si el Papa pidió a los católicos que lo hicieran para que 'América sea fuerte y libre'?”. Mentiras como esta parecen haber tenido un efecto mayor a lo que nadie anticipó.

El Pew Center estimó que millones de personas fueron engañadas a través de Facebook, plataforma utilizada por 60 millones de norteamericanos para informarse de la contienda electoral. En esta red, la responsabilidad de la selección de informaciones recae en complejos sistemas automáticos incapaces de distinguir verdad de mentira, y que se basan en la cantidad de veces que se repite una noticia. No hay otro criterio editorial como ocurre en los medios tradicionales.

Es lo que se ha definido como la “posverdad”, neologismo que comprende “circunstancias en que los hechos objetivos son menos decisivos que las emociones o las opiniones personales a la hora de crear opinión pública”. Es la versión 2.0 del antiguo dicho: “Miente, miente, que algo queda”, frase atribuida a Joseph Goebbels, ministro de propaganda del nazismo.

La desinformación es probablemente el principal pecado en el que incurre un medio, porque dirige la opinión pública hacia una sola dirección y omite parte de la verdad”, señaló el Papa en una entrevista para una publicación belga. El pontífice instó enérgicamente a que el periodismo sea más claro, transparente y no caiga en la coprofilia, la atracción hacia lo fecal.

Sin embargo, no cabe duda de que la primera responsabilidad reside en la facilidad con que las redes sociales recogen y multiplican informaciones no comprobadas

A. S.
8 de Diciembre de 2016
Publicado en los diarios El Día de La Serena, El Centro de Talca, El Sur de Concepción y La Prensa Austral de Punta Arenas