Citas textuales

Una parte no ciega del fideicomiso

Como la mayor parte de su riqueza nunca estuvo en un fideicomiso ciego, no cabe más que concluir que él supo, o pudo o debió saber, la operación que realizaba Bancard; esto es, comprar acciones de una pesquera peruana que tenía intereses, obviamente contrapuestos a los de Chile, en el territorio marítimo bajo disputa. Si el fideicomiso ciego con el que manejó sus inversiones en Chile obliga a presumir que él no las conocía (de manera que cualquier problema que ellas presenten no le sería reprochable), la falta de ese mismo fideicomiso en el caso de sus inversiones en Perú, y en otros países, hace presumir que él supo, o estuvo en condiciones de saber, las decisiones que tomaba Bancard, entre las cuales estaba la decisión de participar en una empresa peruana cuyos intereses patrimoniales incluían el mar bajo disputa

Comentarista Carlos Peña acerca de la responsabilidad de Sebastián Piñera cuando era Presidente.


Por lo menos faltó información

lo cierto es que los antecedentes de su inversión en Exalmar S.A. no fueron debidamente informados a la opinión pública en el momento oportuno, y hoy estallan como una bomba de racimo sobre la credibilidad de quien se alza como la principal alternativa para volver a ocupar el sillón presidencial.

Comentarista Max Colodro a propósito de la inversión de Bancard, empresa del ex presidente Piñera, en la pesquera peruana Exalmar.


El conflicto es inevitable

Yo espero que el país haya aprendido que no se puede ser político y gran empresario al mismo tiempo, porque el conflicto de interés es inevitable

Alejandro Guillier tras participar en el Comité Americano Unión Internacional de Juventudes Socialistas.


El grosero crecimiento del lujo

Ellos proliferaron, porque nuestro medio se hizo permisivo, bajó sus varas de exigencia y ello ocurre cuando en una comunidad se pierde el sentido de la medida, eso que se llama "el sentido común". Ahí está, por ejemplo, el explosivo y grosero crecimiento de la industria del lujo (autos y relojes de marca, mall del lujo), a la que Garay, Chang y los otros eran adictos (…) Por eso cuando todos nos preguntamos ¿quién es realmente Rafael Garay?, debiéramos colocar un espejo frente a nosotros mismos. ¿No serán acaso él y Chang y Jadue y los otros, las encarnaciones de nuestras pulsiones más íntimas?

Cristian Warnken en El Mercurio hace un mes y medio.