Citas textuales

El “No” al Oscar

Hay que celebrar, compartirlo. Hay un equipo muy grande que ha estado detreás de este proyecto por más de cinco años. Esto es un logro de mucha gente.

Juan de Dios Larraín, productor de la película “No”, a La Segunda, con motivo de la nominación al Oscar.


Detrás de la campaña del Si.

Lo más evidente de la película es lo patética que fue la Franja del SI. Pablo Larraín no tuvo que hacer caricaturas; le bastó con mostrar los spots reales. Aunque el problema más grave de esa campaña no era el continente, era el contenido. Proponer a Pinochet como gobernante por 8 años más era sencillamente impresentable. El SI obtuvo más del 40 por ciento de la votación final. Miedo, culpa, temor al pasado, ignorancia, influencia del férreo control de los medios. También hubo gente que apreciaba las reformas, la economía se abría y comenzaba a crecer. En fin. Hubo muchas razones para esa votación. Lo que es imperdonable, sin embargo, es que dirigentes políticos que conocían de las atrocidades estuvieran detrás de aquella infame campaña.

Francisco Díaz, en El Mercurio. Sábado 12 de Enero de 2013


Transición ineludible

La Constitución establece períodos constitucionales que comienzan y terminan. Se le permite a un individuo ser reelecto pero cada período tiene identidad plena, el Presidente concluye el 10 de enero y el electo tiene que juramentarse para darle inicio al próximo periodo constitucional (2013-2019) (…) Hugo Chávez estando vivo o estando muerto, deja de ser Presidente de la República y como presidente electo para hacerlo tiene que juramentarse.

Declaraciones del venezolano, doctor en Derecho Asdrúbal Aguiar antes de la ceremonia realizada en Caracas, sin la presencia física de Hugo Chávez.


Pinochet en mirada peruana

Era un huaso cazurro, ladino (…) Tenía ojos muy azules y sonrisa burlona

Hugo Otero, ex embajador de Perú en Chile, recordando una entrevista suya con Augusto Pinochet durante la dictadura.


Gran hotel para Cristina

Cristina Fernández de Kirchner podría hacer sus habituales caminatas matutinas por los senderos que a lo largo de seis kilómetros cruzan el parque. En él hay 8.000 árboles, una excepcionalidad en el desierto de Abu Dhabi, un emirato que se mantiene siempre verde gracias a los mil millones de litros de agua desalinizada que por día se vierten para regar sus parques. También podrá disfrutar de “soñadas” arenas blancas y del mar turquesa del golfo. La playa es privada: de acceso exclusivo para los huéspedes.

Pero si el clima de afuera no ayuda, todavía queda el hotel. El hall de acceso, con adornos en oro puro, se abre en varios y enormes pasillos que desembocan en salones y pequeños ambientes. Con suma discreción aparecen cada pocos metros empleados y guardias de seguridad.

Diario Clarín de Buenos Aires acerca del alojamiento de la Presidenta argentina en su viaje a Abu Dhabi.