Citas textuales

El Museo de la Memoria (1)

Una visión incompleta de los hechos hace difícil la comprensión del mensaje y lo desvincula de la responsabilidad de cada uno de nosotros para con el sistema democrático. El Museo de la Memoria es una institución privada, pero fue construido con recursos estatales y cuenta con recursos asignados anualmente por la Ley de Presupuestos. Debiera, por tanto, cumplir con un rol social y contribuir a la armonía de la sociedad.

Sería valioso que sus visitantes comprendiesen, por ejemplo, que entre muchos de los factores que contribuyeron a la destrucción de la democracia, tuvo un rol significativo la violencia imperante. A la luz de la contingencia que vivimos hoy, sería una gran contribución que el museo explicara los hechos anteriores al golpe, pues pondría una nota de atención sobre los límites, la necesidad de cuidar las formas y los procedimientos democráticos.

Magdalena Krebs. Directora . Bibliotecas Archivos y Museos, Dibam


El Museo de la Memoria (2)

El Museo de la Memoria es más bien un museo de la mentira y, aún más, de la mentira con engaño -en la expresión de San Agustín- o, al menos, de la mentira por grave omisión.

Fernando Moreno, director del Instituto de Filosofía de la Universidad Gabriela Mistral, en carta enviada a La Tercera


El Museo de la Memoria (3)

El Museo de la Memoria no fue concebido para liberar de su trabajo a los historiadores, a los sociólogos, a los cientistas políticos ni a cualquier otro colectivo interesado en aclarar (o más bien en interpretar) un momento tan grave de nuestra historia patria. Ellos pueden seguir debatiendo interminablemente sobre las causas del golpe de Estado de 1973, con lo cual no hacen más que cumplir con su trabajo. Pero lo que no se puede es descalificar a un museo que sólo pretende mostrar lo ocurrido en materia de derechos humanos y sin otra finalidad que la de colaborar a mantener viva y alerta la conciencia de que los derechos humanos son perentorios e insoslayables en toda circunstancia, y ningún pretexto -ni la seguridad nacional, ni los valores occidentales cristianos, ni la dictadura del proletariado, ni la amenaza del comunismo internacional, ni la constante agresión del imperialismo norteamericano, ni la destrucción de las torres gemelas, etc., etc., etc.- puede ser legitimado cuando lo que está en juego son los derechos fundamentales que se adscriben a toda persona por el solo hecho de ser tal.

Agustín Squella, en carta al director de El Mercurio.


Frase desafortunada

Yo estuve tres años en Alemania, soy senador de una región donde la inmigración alemana ha hecho un gran aporte desde el Siglo XIX en adelante, y me parece de pésimo gusto refugiarse en la imagen habitual que hay de los alemanes como gente torpe, que no lo son, para justificar una frase completamente desafortunada.

Presidente del Senado, Camilo Escalona, en alusión a los dichos de Ena von Baer acerca de sus genes alemanes como explicación por sus amenazas contra parlamentarios opositores


Se equivocan muy seguido

En La Moneda tienen cientos de personas dando vueltas ganando muy buenos sueldos y no son capaces de organizar una conversación útil y conducente (y remarcó que) en Palacio tienen que mejorar los procedimientos, tienen que hacer las cosas mejor, se equivocan muy seguido.

Senador Carlos Larraín luego de su abrupto retiro de un desayuno en la casa de gobierno