¿Cuál es el futuro de la tv?

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

He pasado un par de semanas de licencia médica -de lo cual ya estoy repuesto- “aprovechando” de ver televisión abierta y por cable. No puedo decir que haya sido totalmente decepcionante, mal que mal, hay una buena provisión de películas de los años 80 y 90 que –al menos en el cable- están repitiendo constantemente… Incluso al punto que si uno se pierde una parte de la película en un canal, puede seguir viéndola en otro…

Respecto de la programación en los canales nacionales, mi opinión sigue decayendo, me parece que han entrado en un estado de autocomplacencia inexplicable, o quizá no tan extraña, si el raiting (“Rey Ting” decía un brillante comentarista) aún no muestra la fuga de televidentes hacia el cable y otras opciones. Más aún, tengo la impresión que “suman” felices a todos los usuarios de distintos servicios que, en medio de la espera, ven (sin observar ni serles de interés) esa programación.

Pero volviendo al cable, uno de los canales, tiene una publicidad sobre cómo su “excelente programación” haría innecesario el cambiar de canales (zapping) y proponen que el control remoto estaría en extinción (material de interés sólo para arquéologos). Precisamente porque no concuerdo con la calidad de la programación del canal, si parece acercarse el momento en que el control remoto de la tv va a pasar al olvido… junto con la tv y los conceptos de televisión abierta y por cable.

Desde sus inicios, Internet ha permitido a muchas personas, disfrutar de los últimos estrenos del cine y de los últimos capítulos de las series favoritas. Muchas veces de manera ilegal, pero en la actualidad con varias opciones legales, partiendo por la más conocida: NetFlix.

Según comSocre.com, Netflix cuenta con 5.5 millones de usuarios en Chile (lo que habla de entre 1 y 3 millones de suscriptores. Y eso va en aumento (el año pasado, según la misma fuente, eramos más o menos de 230.000 suscriptores).

Pero no sólo hay que ver los videos en Netfkix, otra opción para ver películas antiguas es buscarlas y verlas en YouTube… Es cierto que la capacidad de YouTube para agregar estrenos es bastante limitada, pero aún así es mejor que los canales de televisión abierta. Y en cualquier caso, la opción de ver y controlar la programación, dejándola “en pausa” cuando es necesario, para retomarla cuando sea posible, supera con mucho al concepto tradicional de la televisión.

Por ahora, la única ventaja real de la televisión por sobre los sitios que permiten ver películas y seguir series “on line”, está en el noticiario. No es ni la hora, ni la profundidad de sus análisis, tampoco es el dinamismo para presentarlo, pero –y pese a la buena cantidad de esfuerzos en contra- el noticiario sigue siendo “un estreno cada día”.

Es cierto que por ahora, es más barato conseguir un televisor de gran tamaño que un computador, sin embargo, parece que, salvo que la televisión se reinvente (la última vez, fue con los tristemente recordados “realitys”. Pero de seguir el incremento de usuarios de netflix, no está lejos el momento en que serán más usuarios de netflix que habitantes en el país.