TMI (Too Much information)

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

Una de esas estadísticas que circulan por Internet, asegura que “el conocimiento científico se ha duplicado en los últimos 20 años”. La cifra parece posible, como nunca, las Tecnologías de Información facilitan su intercambio y procesamiento, y hay cada vez más áreas de investigación y más conocimiento en cada una de ellas. Sin embargo, intentar buscar una fuente confiable de ese dato “duro y repetido”, resulta casi imposible.

Por supuesto, encontrar las referencias más banales o inmediatas, como la frase “ya, ahora podí ir a mear” (Luis Jara, Teletón 2014) o las debatibles declaraciones del empresario José Luis Nazar al momento de dar su aporte en la teletón (primero bromeó con la suspensión del evento en el Estadio Nacional por la lluvia y luego hizo su donación en función del público presente, cantidad mucho menor a la de otros años, dada la diferencia de capacidad de público entre el Estadio y el Teatro Teletón), es rápido, simple y sencillo…

Pero cuando intenté encontrar información sobre los cortes de calles debido a la “Corrida Cuprum Teletón 2014”, encontré muy fácilmente donde inscribirme, cual iba a ser el trayecto (al menos supe que no se podía transitar por la Alameda), la hora de largada, la importancia de ayudar a los niños, incluso las críticas al evento… pero la información que yo necesitaba: cortes de calles aledañas y sus horarios, información que debía tener la Intendencia Metropolitana, Carabineros de Chile y las municipalidades relacionadas, resultó que había sólo un pequeño diagrama (que enlazaba un documento PDF) dentro del sitio mismo de la corrida que presentaba el plan (asumo que oficial) de cortes de calles y que era fácil pasarlo inadvertidamente.

Si creo que el conocimiento ha aumentado, también han aumentado las vías bajo las cuales este conocimiento se difunde, y eso es bueno; pero también han aumentado las fuentes que entregan información falsificada (es decir, recortada, manipulada, tergiversada o derechamente trucada para ser presentada con fines publicitarios) .

Al revisar información publicada por los grandes buscadores (como Google) indican que ordenan la información por su relevancia, y para ello se basan en varios criterios, incluyendo (no conozco su orden o importancia) cantidad de enlaces desde otros sitios, palabras con las que lo enlazan, enlaces internos, etc. Sin embargo, y como habría dicho Goebbels: una mentira mil veces repetida se transforma en verdad, y para las redes sociales (no sólo los buscadores) parece ser un axioma.

Sé que no estoy sólo. Sé que hay más personas que sufren el mismo nivel de frustración al buscar información, que si se trata de buscar algo que no sea una noticia reciente o un dato muy específico, la búsqueda puede ser larga e incluso infructuosa. La pregunta es: ¿cómo solucionarlo? ¿Cómo poder distinguir la información que si le sirve a la persona que la busca, de entre toda la demás? Y en el fondo, las preguntas subyacentes son: ¿existe esa información? o sólo estaremos buscando algo que creemos que debiera existir, porque nos parece razonable que si se publica tanta información inútil (al menos desde la perspectiva del que busca) entonces también debiera estar publicada la información útil… ¿es un problema de quien busca o del software buscador?