Las redes y las artes...

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

"Hey hey hey", hay un nuevo videoclip de Los Tres... Eso podría haber sido noticia, si no hubiera estallado la polémica sobre el último trabajo de Los Tres (que dicho sea de paso, ahora son cuatro). Aunque fue publicitado como "el esperado retorno del grupo Los Tres, ahora con nueva formación" y las candentes escenas entre dos actrices hacían pensar que el video sería muy comentado; la verdad es que estaba pasando sin pena ni gloria... hasta que la ministra del Sernam publicó: "Condenable nuevo video de Los Tres. Naturaliza la violencia y el femicidio como forma de resolver conflictos. Chile no necesita esto!" Y ardió troya, al punto de que el video llegó a estar en la página principal de emol, por -a lo menos- un par de días...

El debate llevaba su curso principal acerca de si el arte (partamos de la base que este trabajo lo es) debe tener una visión moralista del mundo (es decir, en este caso incluir una crítica en contra del femicidio) o debe ser liberal permitiendo que todo sea dicho (y dicho sea de paso, se recuerdan grandes rancheras donde la violencia causada por celos es recurrente, sea "La Enterradora" o los temas de Paquita La Del Barrio)... No pocos han opinado que obligar al arte a presentar una única postura moralista, por deseable que pueda ser esa postura, sería el fin del arte como tal.

Pero simultáneamente, había un segundo debate (al que adhiero): el tema tiene un claro objetivo de generar polémica (tanto por la letra como por las imágenes del video) que no fueron las más útiles a nivel de publicidad, hasta que al ministra saltó con su mensaje. Después de eso, todos quieren ver el video, y comentarlo. Más allá de su calidad musical o visual, el tema está en la publicidad lograda por el debate moral.

Y por otro lado, muchos grupos musicales, hacen propuestas nuevas o tradicionales, y no reciben mayor difusión. Ayer, gracias al viejo sistema de hacer publicidad oreja a oreja (o email a email) me llegó una invitación para ir a ver al grupo Juanarosa, una agrupación de músicas (todas mujeres, incluyendo a 2 guitarristas, una percusionista, dos músicos dedicadas al manejo y control del audio y una bajista recién incorporada) que cultivan el viejo arte de la música tradicional chilena (tonadas y cuecas muy bien logradas) y tradicional latinoamericanas (vals peruano, y referencias al birimbao). Por supuesto, el trabajo de estas muchachas no tendrá la misma difusión y eso hace preguntarse, si es necesario armar una polémica (real o artificial) para poder presentar muestras artísticas emergentes.

"Hey hey hey", hay que darle más importancia al trabajo artístico, que la simple polémica moralista.  Y hay que mejorar la difusión. Quizá sería hora que el Consejo de la Cultura y las Artes presentara una aplicación para celulares, que muestren dónde y a qué hora se harán presentaciones artísticas, categorizando y simplificando la búsqueda de las mismas... Se inició Santiago a Mil, y -al menos en las presentaciones gratuitas o de intervención artística callejera- sería más que útil...

Vaya desde aquí, un saludo a Juanarosa, creo que sus temas musicales merecen difusión y discusión... pero claro, sobre el mérito artístico que, por mi parte, creo que tienen...