NFC - Non Fiable Card …

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

En rigor, NFC significa Near Field Communication, es decir, comunicaciones de corto alcance, y es la “magia” que hace funcionar las tarjetas BIP, de prepago de Autopista del sol o la poco recomendable tarjeta cencosud para sus estacionamientos.

NFC fue concebido como una tecnología de transferencia de información sin contacto, pero muy cercana, funciona con lectores de proximidad (como los de la tarjeta BIP), con casi todos los teléfonos celulares actuales (que traen incorporado el sensor/emisor) y por supuesto, con tarjetas que proporcionan la identidad asociada la misma. La idea es simple: se acerca la tarjeta, y dependiendo del sistema, se lee el número único de la tarjeta, alguna información adicional allí cargada (por ejemplo, el monto disponible en la tarjeta BIP) y si corresponde el sistema actualiza la información en la tarjeta (por ejemplo, cuando se paga el pasaje, se indica la hora, el medio de transporte y el monto descontado; así el sistema “sabe” cuánto cobrar y actualiza el saldo disponible).

Dependiendo del negocio, el sistema debe contar con algún servidor que registre y valide la información (por ejemplo, al recargar la tarjeta BIP), o se mantiene sólo con la información propia de la tarjeta (por ejemplo, al pagar un pasaje en un bus). Y esto puede causar problemas, como los que ya se han visto: hace un tiempo, se descubrió la forma en que la tarjeta BIP “escondía” la información, y no faltaron los inescrupulosos que “cargaron” montos que nunca habían sido pagados a transantiago. Hoy ese problema está resuelto (al menos temporalmente) pero subsisten otros, siendo el más común, el que la tarjeta falle en almacenar la información correcta y sea necesario ir a un lugar especial para proceder a recuperar el dinero (y traspasarlo a otra tarjeta).

Algo similar está ocurriendo con las tarjetas cencosud para los estacionamientos del mall costanera center y alto las condes, sea en los puntos de entrada/salida donde comúnmente marca valores errados o en los puntos de carga... dado que el sistema simplemente requiere que la tarjeta esté en una especie de “bolsillo” plástico (a diferencia de la tarjeta BIP que es insertada en la máquina de recarga) no es poco común que el usuario retire la tarjeta antes que el proceso sea correctamente completado (debiera ser casi instantáneo, pero puede haber demoras en la transmisión de información). Y así vemos como los usuarios tienen que acercarse a las oficinas, con sus comprobantes de pago en mano, para regularizar la carga de información.

Eso me pasó hace poco, y no una sino dos veces. La primera vez tuve la precaución de guardar el comprobante y eso ayudó a que sólo perdiera un poco de tiempo. La segunda vez, en cambio, perdí mi comprobante y “cooperé” con el dinero. Por si fuera poco, el sistema exige un monto mínimo para abrir las barreras de entrada (¿por qué?, no tuve respuesta oficial, aunque supongo que es para poder ganar más dinero con los montos que se prepagan) por lo que mi tarjeta quedó completamente inoperante y con un funcionario dándome a entender que quizá lo mejor era usar los tickets de cada vez. Aun cuando según sus registros, debiera tener algún saldo a favor (menor a $500.- claro) ellos no devuelven el dinero ni retiran tarjetas, simplemente lo dejan a uno con cara de “gracias por cooperar”.

Prefiero con mucho, el sistema de Autopista del Sol, ellos sólo tienen el registro de qué monto le corresponde a una tarjeta y al momento de pagar el peaje, el descuento se hace en los servidores del sistema. Si uno no tiene suficiente, puede devolver la tarjeta (y recibir el reembolso de lo disponible) o recargarla (en cuyo caso, también reembolsan el saldo disponible).

Hace varios años, un amigo estuvo en Hong Kong. Me comentaba que allá todo se pagaba usando tecnología NFC para un “monedero electrónico”, muy similar a lo que ahora está empezando a implementar Redbank para tarjetas sin contacto. Claro que allá, ya en ese tiempo, casi se había abandonado la “tarjeta”, muchos usaban el chip en sus relojes u otros elementos de vestuario, eso generaba cierta confianza de que el chip no era tan fácil de quitárselo a su dueño (el ladrón no tenía como saber dónde lo llevaba, aparte de la clave secreta). Ignoro si siguen con esta tecnología o ya evolucionaron a otra cosa, pero no sería malo que acá en Chile pudieramos: a) estandarizar el tema de tarjetas de prepago; y b) disponer de chips personalizables para poder no tener que andar siempre con una tarjeta.

Sé que algunos bancos están “innovando” con la idea de usar NFC para hacer pagos desde el celular (es decir, que el chip personalizado sea el propio celular) pero no me parece una idea atractiva, el robo de celulares es un riesgo muy grande. Parece que, por el momento, sale más a cuenta usar el celular como conexión a Internet para hacer el pago mediante transferencia electrónica. Al final, la tecnología, sobre todo en un sistema tan sensible como los pagos, debe ser, antes que todo, confiable. Y en segundo lugar un beneficio para el usuario, no una mera forma de ganar dinero “por adelantado”.