Ladrones reales de mundos virtuales

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

Era cosa de tiempo.

Desde la aparición de los primeros juegos masivos en línea (Massive Multiplayer On Line Rol Playing Game) se abrió la puerta para la realización de negocios virtuales, con dinero real. Y claro, empezó como un negocio de los que generaban el juego (ver la nota del proyecto entropía, denominada: Compro una Isla), pasó luego a transformarse en un lugar donde los jugadores pueden negociar a través de sus personajes virtuales (desde los cobros de impuestos de los “reyes”, hasta la prestación de servicios de seguridad, e incluso contratos de trabajo); siguió avanzando con las “incubadoras de personajes”, servicio ofrecido por algunas empresas (entiendo que chinas) donde un grupo de expertos crean personajes hasta lograr que tengan algún grado de propiedades e historia para hacerlo interesante y luego lo subastan en línea para que lo compren personas que no quieren darse la lata de “criar” al personaje.. Hasta ahora, que por primera vez identifican y arrestan a un ladrón real del mundo virtual.

El hecho ocurrió en el mundo virtual, en el hotel Habbo (http://www.habbo.es/hotel) una comunidad social/virtual; es decir un espacio donde los jugadores conviven virtualmente, se relacionan, transan productos y servicios virtuales con dinero real. En realidad, al igual que en otros proyectos similares, “cambian” dinero real, por el dinero virtual que ofrece la comunidad y que en Chile, se adquieren en Salo, a través de celulares, por transferencias bancarias u otros; a un cambio variable que oscila entre $100 y $150 el crédito habbo. Y como en Habbo la comunidad se relaciona en un hotel, donde cada personaje tiene una habitación y sus propios muebles (que compra con dinero real), entonces el ladrón real se consiguió claves de acceso de personajes virtuales y procedió a sacar los muebles virtuales para entregárselos a otros personajes. Y claro, como los muebles tienen un valor real, de hecho calculado en 4000 euros, los afectados (los propietarios de los personajes) interpusieron una demanda real y el holandés que robó los muebles, terminó siendo detenido

Aún no está claro si lo van a procesar por hurto (apropiarse y vender muebles ajenos, pero que en cuanto muebles virtuales no está tipificado) o por phishing (es decir la obtención ilegal de las claves de acceso de los afectados, para producir un daño económico) pero en cualquier caso el holandés de 17 años fue detenido el pasado 14 de noviembre y junto a él, se espera que se procese a otros cuatro jóvenes que habrían reducido las especies robadas...

Eso si, no es el primer caso denunciado. Al menos en Holanda, ya habían 8 denuncias por robos virtuales del hotel Habbo y si se piensa que la empresa que provee el Hotel Habbo está facturando casi cuatro millones de euros mensuales, entonces aparecen interesados ilegales en estos bienes virtuales. Pero también en otras comunidades, como “Second Life” (http://www.secondlife.cl) ya se sabía de casos similares. Claro, la diferencia con Second Life es que es una comunidad donde los personajes son bastante más complejos (en su diseño 3D) y cada diseñador puede ganar buen dinero vendiendo sus diseños; en la “tierra chilena” de SecondLife, se está vendiendo un traje de huaso (algunos lo encuentran muy detallado pero muy caro) como parte de “expochile”; pero no sólo los diseñadores ganan, el Espacio Psicoanalítico de Barcelona, ofrece terapia virtual a los personajes y formación psicoanalítica mixta (real y virtual) y yo no puedo evitar reir cada vez que lo leo...

En este mundo virtual, también hubo acusaciones de robo, pero esta vez del código a la venta lo que habría mermado las utilidades de un personaje; ese caso quedó sólo en denuncia y como no habría existido un delito real ya que aparentemente el “malhechor” se hizo de la información dentro del mundo virtual, sin atentar en el mundo real; entonces dificilmente se le habría podido procesar en la justicia... Y considerando que estos espacios virtuales congregan personas de distintos espacios reales, si el delito atraviesa las fronteras, no es claro que legislación es la que se aplique adecuadamente.

Los espacios virtuales y las redes sociales, están creciendo. Hace poco, los gigantes de la red anunciaron sus intenciones de avanzar en esas áreas. Y de paso congregan gente de todas partes del mundo. Por otra parte, hay que recordar que es cada vez más difícil el identificar quien es el ser humano real, detrás de las personalidades virtuales; si alguien premeditadamente comete un delito aprovechando alguna de las muchas redes inalámbricas abiertas en nuestro país, es improbable que lo ubiquen... y eso es preocupante.

Por otra parte, los espacios virtuales sirven más allá de un mero entretenimiento. Por mucho me haga sonreir la idea de un psicoanálisis virtual, no es menos cierto que eso va a permitir que algunas personas si obtengan beneficios reales, sin necesidad de comprometer su identidad...

Aún queda mucho por ver de estos mundos virtuales. Cada vez hay más espacios y opciones.

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