Enfrentándolo de nuevo...

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

Esta semana volví a sentir lo mismo que aquella mañana, hace poco más de 11 años, cuando cayeron las Torres Gemelas. Ese día, en un momento de ocio, estaba haciendo zapping, cuando me encontré con la transmisión en vivo de la primera torre en llamas, el choque del segundo avión y la posterior caida de ambas torres. Solo que esta vez, no fue por televisión, sino por Internet. Estaba tuiteando (forma en que la RAE ha incorporado el término) cuando me encontré con un tuit de Roberto Arancibia: "Tiempos modernos: El tipo que mantiene rehenes en Pittsburgh está posteando en Facebook https://www.facebook.com/11.Smallz.11".

¿Cómo se reacciona a eso?

Primera reacción: Confirmar datos. Roberto es fuente muy confiable, pero no está demás buscar más antecedentes... La historia estaba en varios medios (en particular, el Huffington Post, por lo que parece que efectivamente la cuenta facebook es del secuestrador (y no de alguien con el macabro sentido del humor de hacerse pasar por él)

Segunda reacción: ¿Qué se puede hacer? O sea, una cosa es ver en televisión un evento en vivo y en directo, donde uno no puede intervenir. Otra es verlo a través de un medio interactivo... Esta es una situación semi nueva en facebook, ya antes se han visto episodios de ciberbulling que terminaron pésimo (chicas que se suicidaron luego de recibir mensajes violentos por la red). También están los casos dos casos de suicidios anunciados, el de Simone Back, quien en enero del 2011 declaró que estaba a punto de suicidarse con pastillas, sus amigos no le creyeron o no lo tomaron en serio (alguno hasta la alentó a hacerlo); el otro caso ocurrió a principios de este año, cuando la taiwanesa Claire Lin, anunció que estaba deprimida, y sus intenciones de suicidarse, esta vez sus ciber-amigos intentaron disuadirla, que abriera ventanas (se suicidó con vapores tóxicos), pero pese a todo, a ninguno de los amigos se le ocurrió llamar a emergencias o la policía...

En el caso de Klein Michael Thaxton, quien según se informó, armado con una bomba, entró en un edificio en Pittsburgh le dijo a casi todos los que estaban en un piso que salieran, pero retuvo al gerente (según algunos, de manera fortuita) de la oficina, se decidió a publicar un mensaje en facebook: "fake mafukaz, thats the shyt i dnt like!" (que podría traducirse como "malditos poseros, esa es la mierda que no me gusta", aunque se debiera referir a los que se hacen pasar por hiphoperos sin serlo, más que a algo relacionado con la oficina/persona secuestrada) y acto seguido, algunos amigos y otras personas, le dieron "me gusta" (¿algún día explicarán que significa darle "me gusta" a una situación complicada como esta?) y empezaron a publicar comentarios, que iban desde invocaciones a Dios ("Read my post "Psalm 140" You know Christ, let God speak peace to you."), peticiones de que recapacitara ("Klein plz think!!!!!! Cuz plz."), uno que, según entiendo, le recomendaba saltar por la ventana ("poop out window", o al menos así se entendió, ya que después replicó que "no saltaría de la ventana, no les daría esa satisfacción") otro que le pedía que lo llamara por teléfono ("Bro call me! 3166807233"). No fue el único mensaje de Klein, en el siguiente, reclamó por la basura que le mandaban ("stop postn silly shyt bruh i aint laughin rite now nigga") y le respondieron que pensara en la familia, que llamara (o contestara llamados). Siguieron los mensajes, de todo tipo... incluso publicó su número telefónico, aunque al llamarlo, según consigna un medio yanqui, pasaba a un muy lleno buzón de voz. Al final, decidió que no podía continuar ("i cant take it no more im done bro") y terminó entregándose a las autoridades. Entre medio, la página dejó de funcionar (según algunos medios, facebook la habría bajado a petición de la policía) y hoy tiene una parte muy menor de los mensajes que se publicaron:













(Capturas de pantalla de facebook tomadas de http://www.huffingtonpost.com;
agradecimientos también a Roberto Arancibia que hizo llegar sus propias capturas)

¿Influyeron los mensajes en este final "tan feliz como era posible dadas las circunstancias"? No hay como saberlo de manera cierta. Por una parte, la policía de Pittsburgh hizo en vivo y en directo, su propio trabajo para lograr este final. Por la otra, podría ser más un intento de llamar la atención que cualquier otra cosa, ya que no ha sido posible establecer alguna relación entre la empresa agredida o el gerente retenido y el hechor. Pero claro, es una acción muy desesperada que podría haber terminado con un muerto (él) o varios (si la bomba era real, cosa que tampoco ha sido ratificada). Eso si, se sabe que Klein había estado preso a principios de año por robo con violencia de un automovil.

Más allá de la historia en si, creo que lo importante es la pregunta: ¿cómo reaccionaré si ocurre algo así, en un entorno cercano al mio? ¿seré insensible al dolor ajeno, como  ha ocurrido en tantos casos de ciberbulling no denunciado? ¿cometeré el error de los "amigos" de Simone que no creyeron que iba en serio? ¿me olvidaré de algo tan básico como avisar a las autoridades, como en el caso de Claire?... ¿O quedaré tan perplejo, que no sabré reaccionar?

Quizá las escuelas básicas y medias debieran empezar a preocuparse de estos temas (hasta ahora, se que hay preocupación por el ciberbulling). Mal que mal, este sí que será un problema recurrente en el futuro.