Identificando Humanos

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

Un problema habitual en Internet, queda reflejado por el viejo chiste gráfico:

Y no es menor. ¿cómo sabemos quien es el que está al otro lado de la línea o computador? Recientemente me ha tocado ver bastante actividad en este tema.

  • Twitter: Según cuenta FayerWayer hay una corporación trabajando en la identificación del sexo de una persona, según los contenidos que tuitea. Esto se vuelve particularmente interesante, en las cuentas de empresas, sin revelar nombres, sé de una empresa de higénicos femeninos, que tiene contratado a un “community manager” masculino que ahora podría quedar en evidencia.
  • Google+: Google (recientemente blanco de burlas con el video de GMailMan http://youtu.be/GP7XhoW9Gxc) mantiene la firme decisión de no dejar que se creen “perfiles raros” en Google+... Aparentemente con la misma idea transmitida en el video, de poder entregar publicidad dirigida, Google+ no podrá ser utilizada de manera anónima, ni menos como suplantador.
  • Facebook: Desde su apertura, se temió la posibilidad de que se suplantaran personas, y al menos hay una historia de un trabajador que suplantó a su jefe en facebook, lo pillaron y despidieron.
Si he mencionado a las tres redes sociales, no es sólo porque hay historias asociadas a ellas, sino que además, muchos sitios han convertido sus sistemas de comentarios a enlaces con estas redes, de manera que la persona no necesite identificarse en el sitio, sino que baste su identificación “de red social”.

Es el problema en el que me encuentro ahora, al momento de escribir estas líneas: ¿cómo identifico a un ser humano real? ¿cómo prevengo que un malintencionado no abra un espacio para molestar o insultar libremente? (me hacen presente el peligro de que alguien, al registrarse, se coloque nombres ofensivos). Pero además hay que mantener la simplicidad. Nadie quiere que al momento de registrarse, le pidan datos burocráticos (el “risonjuay” que pedían en algún sketch humorístico)

En Internet nadie sabe que eres un perro... Y hay quienes han desarrollado personajes tan interesantes, que dudo que sean distinguibles por sistemas automatizados... así que la pregunta continua vigente: ¿cómo se puede garantizar que el que está al otro lado es humano? y más importante aún: ¿garantizar que es el humano que dice ser? y que si dice tener un nombre extraño, sólo se deba al sentido del humor de los padres, y no a un intento de inventar a alguien...