De autos y tecnologías…

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

Un conocido, taxista, de esos que tienen tantos años como historias que contar, siempre entretiene a sus clientes explicándoles en detalle las reparaciones mecánicas que hace, hizo o hará en su vehículo. Normalmente, la explicación no sólo supera los conocimientos de mecánica promedio de los pasajeros, además incluye esas descripciones que sólo alguien muy metido en el tema puede entender (o tal vez sólo imaginar)…

Claramente le gustan esos vehículos viejos, donde todo es mecánica y sólo una parte menor es electrónica… no hablamos de un vehículo que tenga “computador a bordo” que controla parte de las funciones del motor… a él le gustan los vehículos donde la electricidad es mínima, asociada al motor de partida, la chispa de la bujía, las luces, la radio, los limpiaparabrisas… (por lo que le he entendido).

¿Cómo entenderá mi conocido, que un vehículo se detuvo, porque unos hackers se “metieron al sistema” a través de la radio?

Unas pocas columnas atrás, escribía sobre la importancia de mejorar los estándares de desarrollo de sistemas de software, dado que los errores, en la actualidad podrían tener consecuencias fatales.

Afortunadamente, los “hackers” que han hecho noticias bloqueando vehículos, no son invasores mal intencionados, sino investigadores, los llamados hackers de sombrero blanco, personas con muchos conocimientos y que son reconocidos en su comunidad y que hacen sus pruebas por cuenta propia, pero publican los resultados para que las empresas corrijan sus errores, o los clientes sepan que el error existe y por lo mismo, el peligro...

El resultado de uno de los “hackeos”, fue simple: apagar el tablero, apagar la radio, apagar las luces, activar el freno de mano y detener completamente el vehículo… Fue en uno de los vehículos más tecnológicos de todos: el Tesla Modelo S, pero en defensa del fabricante, para lograr “invadir” el vehículo, los investigadores tuvieron que “cablearlo”, es decir, tener acceso directo.

El otro caso, fue un poco más dramático, ya que se tuvo acceso inalámbrico (a través de la radio) y de manera similar, un par de hackers en el exterior tomaron el control de todos los dispositivos electrónicos de un Jeep Cherokee (aire acondicionado, radio, limpiaparabrisas, dirección) y finalmente detuvieron el auto. La narración del conductor (que si bien sabía que se iba a hacer el ataque, no sabía el momento exacto en que se iniciaría) es digna de una historia de terror… Que como buena historia de ese tipo, termina con un “muerto”: el Jeep “botado” a la orilla de una carretera…

Ya no se trata de las muy entretenidas fantasías de la serie “Misión Imposible”, sino de posibilidades reales en los vehículos actuales. Por supuesto no se trata de volver al auto 100% mecánico, los vehículos tienen mucha más eficiencia y brindan mucha mayor protección gracias a la tecnología… Pero hay que ser cuidadosos.

En todo caso, yo no sé si podría prestarme para una prueba de terror como la del articulista del Jeep Cherokee, aunque me gustaría ver en vivo un “hackeo” así.