Propaganda electoral...

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

El pasado viernes 18 de octubre, se dio por iniciado el periodo legal de propaganda electoral. La única diferencia real, la hizo la televisión que debe transmitir la franja electoral establecida por ley, y que hasta ahora, según señalan las redes sociales, muchos no han visto. Si a Ud. le interesa, esta fue la primera transmisión: http://www.youtube.com/watch?v=5d98gTZ5h-8

En un mundo donde los canales de información se han diversificado (si antes, la televisión penetraba, como decía Pepe Tapia, hoy apenas acompaña a la mayoría), donde los ciudadanos interesados pueden obtener información de primera mano directamente a través de Internet (ya desde antes que los candidatos fueran legalmente inscritos, estaban disponibles los sitios web que daban cuenta de sus propuestas, o ausencia de ellas), cabe preguntarse sobre la importancia de toda esta propaganda...

Desde varias semanas antes del periodo legal, aparecieron lienzos, rayados y "palomas" de distintos candidatos (de casi todos los sectores, dando evidencia de la capacidad económica de cada uno) y que en oportunidades llegan a dificultar la conducción porque distraen de o cubren parte de la señalética de tránsito. Los lienzos y palomas, han sido -al igual que en años anteriores- objeto de escaramuzas donde los contrarios a quien aparezca en ellos, intentan romperlos o "redecorarlos" (con bigotes, los más inocentes, hasta cachos diabólicos y otras obcenidades) lo que se traduce en una cantidad de palos y alambres peligrósamente abandonados en las calles (al menos en la ciudad de Santiago). Si ayudaran a transmitir alguna información útil, quizá se podría entender un poco más, pero tapizar una ciudad con una foto, a veces cuando mucho un nombre (hay una candidata a diputado, que sólo informa que pertenece a una determinada familia que ni siquiera tiene mayor historia política, pero ella "es") hace que uno se pregunte ¿para qué tanto? ¿acaso alguien, al momento de votar, pensará "he visto más afiches de zutano que de mengano, así que votaré por él"? ¿cambiará alguien su preferencia presidencial, por la cantidad de palomas que ve en el trayecto a casa? ¿será una forma de campaña subliminal, donde la M o el 7 nos obliga a actuar más allá de nuestra voluntad?

Hace algunos años aparecieron sitios denominados "observatorios ciudadanos", la idea que los impulsaba era la de tener un espacio que permitiera a los ciudadanos obtener información comparada de los diferentes candidatos (y luego hacer un seguimiento de cumplimiento a los elegidos). Así, por ejemplo, se podría saber quienes financian a cada candidatos, cuales son sus propuestas en relación a los temas que más interesen a los ciudadanos (esta lista de temas, se construye a partir de los temas que los ciudadanos destacan en las encuestas). La idea de cruzar información, para que el voto sea mejor informado, es una de las buenas prácticas de la política.

Uno de ellos, en Chile, es "http://votainteligente.cl" (de la fundación Ciudadano Inteligente) sitio que al momento de escribir esta columna, está a la espera de su relanzamiento dentro de dos días, sin embargo, algunos de sus sitios asociados, como http://quientefinancia.cl/, muestran que ninguno de los candidatos habrían respondido sobre el origen del dinero que están gastando en esta campaña electoral (y llaman a exigir trasparencia a los candidatos) aunque previo a la elección primaria, algunos si habían aportado información parcial.

Es cierto que la propaganda da "trabajo" a una cantidad importante de personas, desde las agencias de publicidad que crean las campañas, hasta los custodios de los afiches y palomas que se ganan algunos pesos al día. Pero la pregunta fundamental sigue siendo la misma: ¿ayudan a hacer un voto más informado? y más importante: ¿Justifica esta información, la forma en que se ensucian las ciudades?. Muchos de nosotros, contribuyentes y por lo mismo, financistas -gracias a la ley de financiamiento de actos electorales- de toda esta propaganda, no lo creemos. Y nos parece que se invertiría mucho mejor los recursos nacionales, en dar una buena difusión al trabajo que se espera que haga la fundación Ciudadano Inteligente.