Es la sociedad de la información...

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

Terminaba la semana cuando una noticia llamó mi atención: A partir de un reclamo realizado por el municipio de Puente Alto, el Ministerio de Educación había decidido retirar del material de apoyo al proyecto enlaces, un CD-ROM denominado Enciclopedia Integral del Sexo. El material incluiría textos “fuertes”, o como dijo el gerente de la Corporación de Educación de Puente Alto a Canal 13: “tiene un alto contenido erótico y tendente a lo erótico, con ilustraciones y fotografías explícitas” (citado por El Mostrador).

El material, como indica la “ley no escrita de acceso material de tipo sexual que nadie conocía ni le interesaba pero que ahora está censurado”, empezó a circular por Internet, pero en vez de ser el contenido del CD-ROM (lo habitual en ese caso, sería que subieran una “imagen” del disco, para que luego se pueda tener acceso como si fuera un original) subieron una cantidad de capturas de pantalla, a modo de documento PDF. (una versión de ello, está en El Mostrador).

Y la opinión más común, es que el material, más que explícito, es realmente feo. (ignoro si la selección de colores es manifestación de alguna parafilia específica)

No pretendo pontificar acerca del tema valórico. Creo que cada persona es libre de manejar su propio esquema valórico (tenga o no inspiración religiosa o filosófica). Pero creo necesario hacer algunos comentarios.

El primero es que el material, al menos teóricamente, está destinado a profesores que necesitan “mejor” documentación que la que tienen. Particularmente en un tema complicado de tratar como es el dubidubidu (el enlace lleva a YouTube, para la escena “Educación Sexual Moderna” de “Les Luthiers”, donde parte de la gracia está en decir “dubidubidu” en vez de “sexo”).

El segundo comentario surge de algunas declaraciones como las entegadas a Cooperativa por Fernando Rojas, subsecretario de Educación del Ministerio de Educación, quien dice que “no contiene un material educativo apto para los niños”. Sin embargo, estamos en la sociedad de la información. Internet -según lo que se plantea desde el gobierno, actual y anteriores- debe llegar a cada domicilio... y con ello, el acceso a esta sociedad de la información donde, la enciclopedia del sexo, es apenas un breve catálogo de aquello que se encuentra mucho más documentado, tanto en textos, como imágenes, videos o audios. Dicho de otra manera, los niños (jóvenes de 2° a 4° medio) tienen acceso directo -incluso a través del mismo proyecto enlaces- a información mucho más fuerte en Internet que en ese material. Desde sitios que se encargan de registrar toda clase de cuentos eróticos, hasta las versiones pornográficas de youtube.

Creo que alguien debe decírselo claramente a los padres, apoderados, profesores y personal del Ministerio de Educación: los jóvenes de hoy en día, han estado expuestos a mucho más sexo e información asociada de la que les parece imaginable. Desde programas de televisión abierta que ensalzan el perreo, programas de radio donde se comentan fórmulas sexuales extrañas (por decirlo suave) y medios impresos donde cuentan y muestran las intimidades de las divas de la farándula, hasta la propia internet, que no deja punto sin tocar y donde no hay filtro capaz de frenarlo (en el mejor de los casos, los jóvenes sólo han recibido spam ofreciendo toda clase de servicios sexuales).

Es la sociedad de la información. No tiene una carga valórica ni adscribe a ningún precepto filosófico o moral. Simplemente es. Intentar taparla “con un dedo”, es un error.