Cuando el computador sea empático.

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

empatía.
(A partir del gr. εμπαθεια).
1. f. Sentimiento de identificación con algo o alguien.
2. f. Capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos.
(RAE 2015, http://www.rae.es)
En la película de 1968: “2001, Odisea del Espacio” el computador central “HAL9000”, que controla la nave “Discovery 1”, pasaría con éxito el Test de Turing sobre inteligencias artificiales. No sólo es capaz de controlar la nave, sino que gracias a sus cámaras y micrófonos instalados por toda la nave, es capaz de interactuar en cualquier momento con los tripulantes humanos de la nave. Incluso llega al punto de hacer una “lectura de labios” para enterarse que le desean desconectar algunas capacidades, situación que le provoca serios problemas “de personalidad”. Aunque la película ya está próxima a cumplir 50 años, ninguna otra ha propuesto un computador superior a HAL9000 (ni siquiera los androides de “Star Wars”, “Yo, Robot”, o “Inteligencia Artificial”, el que más se le acerca, probablemente es “Data” de “Star Trek”). HAL9000 llega al punto de suplicar por su vida cuando “Dave” el tripulante que decide desconectarlo, inicia el proceso de apagado de las funciones superiores del super computador. De todos, es el computador que mejor entiende y “sufre” las emociones, y para nosotros, es precisamente eso lo que lo hace “ficción”.

Sin embargo, hace años que se ha estado trabajando en el problema de detectar emociones, desde los escritos de Darwin sobre emociones, pasando por el viejo polígrafo (el “detector de mentiras”) se han buscado elementos confiables que nos permitan asegurar si alguien dice la verdad, si miente, e incluso si da muestra de las principales emociones. Y gracias a los aportes de Paul Eckman sobre las microexpresiones (movimientos involuntarios de los músculos de la cara, que en un instante de 0.4 segundo mostraría de forma involuntaria las emociones que experimenta una persona) hay cada vez más herramientas para lograrlo.

En específico, se están trabajando aplicaciones capaces de hacer un mapeo del rostro (aplicaciones similares a las que se usan para identificar personas) y aprovechando las cámaras de alta definición son capaces de hacer un seguimiento de las microexpresiones y presentar un detallado informe de lo que ocurre en una persona, al mismo -o incluso mejor- nivel que el mejor experto humano existente.

La utilidad más evidente de una aplicación así, sería en los tribunales, donde el sistema podría indicar si testigos o imputados están o no diciendo la verdad. Pero no está lejano el día en que la cámara del computador, laptop o celular podría estar activa para detectar el estado de ánimo del usuario y reaccionar de manera mucho más empática.

Claro que eso nos dejaría sin varios de los “memes” de usuarios frustrados por las respuestas de los sistemas. Y con muchos humanos aún más frustrados porque un computador hace de manera más eficiente, lo que supuestamente todos debiéramos hacer de manera natural.