Tecnología y deportes.

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

O como vi los juegos Odesur 2014 y la Perrotón 2014. Antes de empezar, una felicitación a todos los organizadores de ambos eventos, así como a los participantes y la gran mayoría del público. Creo que -guardando las diferencias- ambos fueron buenos eventos y deben ser repetidos en el futuro.

Una de las fuerzas vitales que promueven la tecnología, claramente son los deportes. Ahora que se acerca el mundial de fútbol en Brasil, claramente aumentará la venta de televisores de alta definición, al igual que la venta de contratos de señales HD (alta definición) para las empresas de cable. No es extraño, en Chile se registra el mundial de 1962 como un gran promotor del avance televisivo; y la serie de televisión "Los 80s", muestra como en 1982, muchos chilenos se endeudaron para comprar televisores a color y disfrutar mejor de la participación de su equipo en el mundial de fútbol de España (me resisto a hacer el obligado recuerdo al penal).

No tengo, por ahora, canalas HD contratados (básicamente por el poco tiempo que destino a ver TV) y no puedo opinar directamente sobre esa transmisión de los juegos ODESUR 2014. Sin embargo, si me tocó estar en más de un lugar donde la competencia fue vista, de manera bastante decepcionante, en televisores tradicionales. La imagen en televisión análoga, era bastante deficiente (¿podrá ser a causa de tomar una señal HD y traspasarla al sistema análogo?) encuadres amplios que no ayudaban a seguir la acción y los textos muchas veces ilegibles por lo pequeño de su tamaño y corta duración de exposición. En USA, se discutió bastante abiertamente el momento del "apagón análogo", como el momento en que toda la transmisión iba a ser exclusivamente digital y HD; pero pareciera que en Chile, la idea es forzar un cambio tecnológico ahora.

Aún así, conocidos mios, que comentaban los juegos a través de las redes sociales, reclamaron que desde alguno de los puntos de transmisión, la calidad de la señal no estaba a la altura; situación que además se repitió en la ceremonia de Cambio de Mando, cuando la transmisión del congreso era de muy alta calidad (lo suficiente para que Ahora Noticias notara el juego de papelitos de la diputada Molina) pero desde otros puntos, decaía notablemente.

En una situación relacionada, este domingo 23 estuve en la "Perrotón 2014" evento publicitario y deportivo que reunió a gran cantidad de ciudadanos y sus perros, para realizar una corrida conjunta (perro/humano) de 2,3 km y/o una caminata de 1.6 km. El despliegue tecnológico era impresionante; cámaras montadas en cascos de competidores, cámaras montadas en los arneses de los perros en competencia, 2 cuadrópteros enviando señal en vivo a la pantalla del escenario principal; una grua de movimiento fino y alta definición para la salida y la meta... Y eso, claro, sin comentar la parte propia del deporte (puestos de hidratación para humanos y canes) sensores de proximidad (tipo tarjeta bip) para que los corredores colocaran en sus zapatillas y les tomaran el tiempo real de cada circuito (si es que hubo alguien que hiciera las dos actividades, claro).

Aún así, al menos la transmisión en la pantalla del evento, me pareció que no estuvo a la altura de los medios disponibles (o los medios no estaban tan disponibles como se esperaba). Varias veces los animadores recibieron información errónea acerca de la distancia a la que venían los primeros corredores y el tiempo que les faltaba para llegar. La transmisión de los cuadrópteros no hizo un seguimiento de la carrera, sino que se concentró en la salida y la meta. Y salvo lo que los propios concursantes publiquen en las redes sociales, no se aprovechó realmente la cantidad de información disponible de los corredores (por ejemplo, al estilo de lo que se hace en la fórmula 1). Los que esperábamos en la meta, no teníamos como saber cuan cerca/lejos estaban los corredores a los que apoyábamos, cuando dado los sensores y los chip de proximidad, habría sido sencillo colocar más sensores y a través de una aplicación para celular, mostrar más o menos dónde estába cada competidor (sobre todo, porque algunos simplemente cayeron rendidos al esfuerzo).

Chile aspira a ser sede de otras competencias internacionales (juegos panamericanos) y ha demostrado con creces que en general (y salvo pocos episodios bochornosos, como cuando se cayó una bandera en medio de una premiación, o el lamentable error humano que culminó con una ciclista gravemente herida) es capaz de organizar eventos. También demostró que es capaz de llevar público (no sólo nacional, sino también turismo) a estos eventos. Y cada vez más demuestra que se dispone de tecnología que permite mejores opciones de transmisión y control. Ahora, sólo falta que todo esto sea usado de manera inteligente, para que la experiencia no sólo sea gratificante en lo deportivo, sino enorgullecedora en lo tecnológico.