Una vez más: Cyber Monday

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

Entre lunes y miércoles de la próxima semana, se procederá con el nuevo Cyber Monday auspiciado por la Cámara de Comercio de Santiago y al que se sumarían cerca de 140 compañías, incluyendo a una inmobiliaria. Y la pregunta de siempre es: ¿estarán a la altura de lo que prometen?

La idea del Cyber Monday nace en Estados Unidos, allí la tradición es que pasado el día de acción de gracias (cuarto jueves de noviembre) las tiendas comerciales inician sus ventas de navidad con grandes ofertas, en lo que se denomina el “Black Friday” (viernes negro). En principio es similar a lo que vemos en supermercados y grandes tiendas después de Halloween, cuando la decoración cambia abruptamente de brujas y calabazas a viejos pascueros; pero con el añadido de descuentos realmente espectaculares que atrae a mucha gente (de ahí la clásica imagen de compradores compulsivos esperando que abran la tienda y que luego entran atropellándose los unos a los otros). Es tanta la locura, que desde el año 2005, y con la idea de descongestionar las tiendas físicas, se empezó a realizar la venta de “cyber Monday”, el lunes siguiente al “Viernes Negro”, y que añade a las ofertas, la promesa de despacho antes de Navidad (que es un tema mayor en USA). Dato anecdótico es que la denominación de “viernes negro” tiene dos supuestos orígenes: uno es producto del abarrotamiento de gente (muchos vehículos y personas con abrigos negros cubriendo las nieves de finales de noviembre) y el otro de la contabilidad, dado que las tiendas tienen ventas tales, que superan cualquier pérdida que hayan tenido durante el año (pasan de números rojos a negros).

En Chile, no tenemos un equivalente real al Viernes Negro, ni siquiera una tradición real de ofertas navideñas (cada tienda tiene sus propias políticas). Por lo que el “Cyber Monday” (al igual que el “Cyber Day” de mayo) es sólo una construcción publicitaria. Y peor aún, se han hecho varias denuncias contra tiendas que en vez de hacer ofertas reales, una semana antes “inflan” los precios, para volverlos al valor original en el cyber Monday. En Mayo recién pasado, el SERNAC recibió varios reclamos al respecto, y varios terminaron en multas a las empresas por no poder acreditar la veracidad de la oferta.

Pero lo peor, es la escasa preparación tecnológica. Como la idea partió en las secciones de marketing de las grandes tiendas, a muchos se les olvidó avisarle a sus departamentos de informática (o lo avisaron muy a última hora) y en los primeros intentos, simplemente no fueron capaces de soportar la carga. Luego, como medida parche, inventaron un “turn-o-matic” virtual, donde a uno le dicen cuanto tiempo debiera esperar (aproximadamente) para poder entrar a la tienda virtual (!). Algunas en cambio, ya han aprendido la importancia del negocio virtual (y la pérdida de ventas que significan los problemas antes descritos) y han estado a la altura de las circunstancias.

De todas maneras, la recomendación más importante: si quiere comprar algo, verifique a qué precio está ahora; y luego vea si la oferta es real. No pocas tiendas se aprovechan de la compulsividad que provoca el letrero “oferta – últimas unidades”.