Cyberpunk

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

No recuerdo cual fue, o cuándo, la primera novela del género cyberpunk que leí en mi vida. Conociendo mis hábitos de lectura, debí partir por alguna historia menor, de alguna colección variada (o quizá de la revista Mampato) mucho antes de leer a los famosos, como los libros de Gibson: Neuromante, Mona Lisa Acelerada o Conde Cero; pero siempre que me encontré con una de esas historias, la impresión fue siempre la misma: ¿cómo se puede vivir en una sociedad así? ¿cómo es posible que a los protagonistas les obliguen a identificarse de cuando en cuando, dejar identificaciones en las entradas de los edificios o incluso seguirlos en cada momento de su vida utilizando medios tecnológicos?

Mi desasosiego se volvió real muchos años atrás, cuando una noche de carrete, miembros de la policía de investigaciones nos pidieron -a mi y mis compañeros de fiesta- nuestras identificaciones para revisar en sus sistemas si teníamos algo pendiente con la ley... Claro, eran los tiempos de la detención por sospecha (cualquiera que ella fuese) que afortunadamente, fue derogada... Pero volvió aquél día que me pidieron que asesorase un proyecto, y en la entrada del edificio donde está la empresa que proveía hosting, poco faltó para que nos tomaran una radiografía (en realidad escanearon mi cédula de identidad y me tomaron una foto con una webcam). Odio ir a esos edificios y sentirme así de controlado.

Es quizá, la raíz de mi especial relación con la tecnología. Me gusta conocerla, aprenderla, pero me asusta lo que algunos irresponsables pueden llegar a hacer con ella... Y peor, a imponernos su control, aprovechando la paranoia de muchos.

No tengo ninguna objeción contra quienes desean exponerse -¿impúdicamente?- en internet. Si alguien quiere contar que hace, donde está, que vio, que sintió, que olió, o que pensó cuando hizo, estuvo, vio, sintió u olió, es su decisión personal (y la nuestra si lo leemos o no). Pero cuando empiezan a obligarlo a uno a participar de esas actividades de auto exposición, porque fue fotografiado en alguna situación indecorosa (desde los que publican las fotos en redes sociales a las cuales hay que estar suscrito hasta casos extremos, como la foto sacada de google earth que muestra a un ser humano orinando y que ha causado fascinación en los blogs) entonces empiezo a preocuparme... Claro, al menos no es tiempo real, como le ocurrió a Homero Simpson.

La última novedad tomada del cyberpunk y traída a la realidad, viene de la mano de Google (que para varios es "la" encarnación del cyberpunk, destronando a Bill Gates y su fallida MSN). No les basta tener mis correos, gestionar mis claves, almacenar mis documentos, mantener un registro de los e-libros que leo o registrar las búsquedas que he realizado y -por lo mismo- conocer gran parte de mis gustos, ahora quieren saber donde estoy en cada momento. O mejor dicho, dónde está mi celular. Latitude (http://www.google.com/intl/es_cl/latitude/intro.html) es el nombre del nuevo servicio que terminaría con la eterna pregunta-saludo del celular: ¿dónde estás?, ahora podriamos tener a la mano la información en cualquier instante, para todos nuestros contactos suscritos al sistema... Según entiendo, el sistema funciona con el mismo esquema que hace algunos años movistar anunció para sus clientes: la opción de ubicar por triangulación desde las antenas celulares la posición de un determinado teléfono (y también para policías a la caza de delincuentes, claro). Eso si, requiere que el dispositivo cumpla con algunas características técnicas particulares (acceso internet y sea de alguna de las marcas reconocidas). Y aunque google no cobra por este sistema, indican claramente que el operador de telefonía si podría cobrar algún monto.

Eso si, el sistema tiene un margen de error de varios metros, así que no serviría para encontrar ese celular perdido dentro de la casa...

Se supone que el servicio está habilitado para Chile, pero aún me niego (por sanidad mental, sobre todo) a conectar mi celular a la red... Pero si lo conectara y me inscribiera en el servicio, me gustaría que a mis amigos les apareciera algo así:


(foto tomada de http://www.spitzer.caltech.edu retocada por mi)

De lo contrario, me sentiría igual que uno de las últimas publicaciones del webcomic nacional Juanelo:


(publicado bajo Creative Commons por Can, en juanelo.cl)