Ciberchilenos…

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

Una característica destacada de nuestra cultura, es esa capacidad de esconder quienes somos y tratar de proyectar una imagen pública impoluta… Hay quienes nos han retratado así: Jorge Alis en su clásica rutina coronada en Viña del Mar, mostrando como disfrutamos del humor negro, pero somos incapaces de lanzarlo con toda su fuerza, sino que debemos matizarlo con su “ehhhh”… o el comercial de la radio de “cuando te ríes en casa de tus suegros (jiji) pero con tus amistades (jua jua jua)”… Parece que a la mayoría nos cuesta defender con fuerza nuestras ideas, pero eso cambia cuando estamos detrás de una pantalla.

Aparecen los defensores de la más alta moral y las buenas costumbres, castigadores de las atrocidades que “otros” comenten. Es cosa de ver la publicación del subsecretario, probablemente lo dijo en voz semi alta en la tribuna (para que lo escucharan sus amigos) y se lo celebraron. Luego lo publicó (para sus amigos) en Facebook, y probablemente la mayoría de sus amigos se lo celebró. Pero entre ellos había al menos uno que o no le pareció bien, o quizá le pareció tan bien, que lo traspasó a twitter, de una publicación cerrada para los amigos a una pública donde ardió Troya, se pidió la cabeza del subsecretario y, a fin de cuentas, le costó el no volver a ingresar a aquél estadio, aparte de cerrar su perfil de Facebook… Queda al lector la decisión de si lo que ocurrió (sacar de una esfera particular un comentario irónico) es “bueno” o “malo”.

También está el caso de la policía que detiene con malas palabras a un conductor que habría huido después de un topón y que ella persigue y encañona… Como el conductor (¿aparente culpable del topón?) mantiene un lenguaje normal y le advierte “que está siendo grabada” el video se viraliza y hoy la detective está bajo sumario…

Y no olvidemos, por supuesto, a tantos animalistas v/s veganos lanzando verdaderas pachotadas a raíz de algunas de nuestras tradiciones (desde los contrarios al rodeo, a los contrarios al asado). Y que “extreman” las posiciones de muchos que, haciendo verdaderas acciones de rescate de animales en situaciones de abuso, quedan bajo la misma etiqueta.

Por supuesto, no son los únicos casos, es cosa de recordar un poco y aparecen los videos sexuales (algunos con escolares menores de edad) y otras declaraciones fuertes que, bajo ningún caso habrían sido expresadas así en público, o en la actualidad (¿alguien dijo AFP?). Y que una vez publicadas se transforman en verdaderas batallas campales por parte de quienes atacan/defienden las distintas posiciones.

¿Muestra Internet lo que realmente somos los chilenos? ¿Somos más auténticos en las redes sociales? O simplemente nos dan una válvula de escape para liberar la tensión que se nos acumula en el día a día…

Felices fiestas patrias… Lo que sea que ellas representen.