El antes y el ahora de la computación gráfica

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

Aún recuerdo aquél primer corto que vi desarrollado por Computación Gráfica, aunque es del año 1989, debe haber sido más o menos 1992 cuando lo pude ver, en una vieja cinta de VHS, acá en Santiago… Fue en la productora gráfica de un amigo, quienes amablemente me explicaron el proceso: primero se “diseña el mundo” (todas las partes fijas) luego se diseñan las partes móviles (personajes, indicando fórmulas para definir sus movimientos (la alternativa, es “jugar a los monitos de plasticina” como Ray Harryhaussen, pero reemplazando plasticina por un computador), luego se asignan las texturas (el cómo se verá cada uno de los elementos diseñados), a continuación se “fijan las posiciones de luces y cámaras” (aunque pueden ser móviles) y finalmente se procede a “renderizar” cada uno de los cuadros de la escena, es decir, a dibujar digitalmente cada uno de los cuadros que serán vistos en la escena. Es un proceso largo y engorroso que requiere de mucha capacidad artística y por supuesto, mucho tiempo. (2 minutos eran casi 30 horas de trabajo del equipo.

Mis amigos funcionaban al alero de una universidad privada, y habían adquirido un sistema de reproducción gráfico que consistía en un computador de mucha memoria y muy alta velocidad para aquellos entonces, una tarjeta gráfica especial, que permitía procesar el “renderizado” y además un video grabador que usaba una conexión especial, que permitía hacer una grabación “cuadro a cuadro”; esto último era necesario pues cada una de las imágenes que componen un video (a una velocidad de 30 cuadros por segundo) debía ser “renderizada”, lo que tomaba aproximadamente 1 minuto, según la complejidad de la escena, para luego ser enviado al videograbador. Así, crear un corto video de 2 minutos, significa al menos 3600 cuadros lo que podía demorar casi 60 horas (lo dejaban trabajando todo el fin de semana, con la esperanza de que no se cortara la luz). Ese primer video, desarrollado por Pacific Data Images, en 1989, recibía el nombre de “Loco Motion”:

El video es poco más que un dibujo animado, se puede apreciar como la mayoría de los árboles son “copiados” (todos iguales) , pero no puedo negarle su gracia histórica. Posteriormente vendría aquella película que nos impresionaría a todos los que algo sabíamos de computación gráfica: Jurassic Park (1993) o la menos conocida, pero igualmente impresionante, “Corazón de Dragón”, en cuyo poster se leía “You will believe” (lo creerás).

La cita es obligada, traída al presente, por un nuevo corto de Pixar: Piper, desarrollado con técnicas actuales de hiperrealismo, en formato 100% digital para su exhibición en cines (y posteriormente en blueray). El inicio del corto, parece casi uno de los documentales de naturaleza de Disney (que actualmente es dueña de Pixar, por lo que sale primero en los créditos) con escenas de gaviotas volando o comiendo en una playa que son tan realistas, que uno se pregunta en serio si será o no computación gráfica… No es hasta que aparece el protagonista mismo, un pichón de gaviota, llamado Piper, que uno se convence que es un desarrollo por computadora, y sólo porque el pichón resulta ser más expresivo que la mayoría de los actores actuales de Hollywood. El corto completo aún no está en youtube, pero si el tráiler que demuestra la gran calidad lograda:

Piper emociona, tanto porque al inicio se ve muy realista, como por las expresiones de su rostro (sobre todo el pánico cuando la ola lo ataca). Aunque hay que reconocer, que si algo caracteriza a los grandes animadores, es la capacidad de transmitir emociones en los “rostros” de sus personajes, sea un asustado pichón de gaviota, su orgullosa madre, o una decidida máquina de vapor y su carro final (tan asustado como el propio Piper).