Alarmantes alarmistas…

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

De un tiempo de esta parte, y asociado a la 3ª Ley de Clarke (“Toda tecnología suficientemente avanzada, es indistinguible de la magia”) se han dado múltiples anuncios catastróficos que nos dejarían sin la tecnología “diariamente necesaria”.

Como ejemplos de los últimos días: “las tormentas solares impedirán que la gente se comunique por whatsapp”. “La grave vulnerabilidad del wifi, hará que le roben las contraseñas del banco”. “Le pueden inyectar un ramsonware usando el wifi y robarle toda su documentación”.

Y como si no fuera poco el daño que hacen los generadores de caracteres de la televisión, ahora agregan imágenes “demostrativas”, al más puro estilo de “reconstrucción de escena”, pero francamente ridículas:

Hubo un tiempo en que se esperaba que la televisión fuera un canal de difusión de información seria, un canal educativo, que ayudara en el proceso de culturización de la población. Hoy claramente no lo es. No se trata de ponerse grave y pensar que la televisión debe ser “una aburrida sala de clases” (destacaré que no todas las salas de clases son aburridas, pero en el “inconsciente colectivo” parecen estar así registradas), pero tampoco puede ser el centro del conventilleo, donde cualquier cosa, sobre todo mientras más absurda sea, es creída a pies juntillas.

Creo relevante destacar que las tormentas solares, ya fueron hace varios días. Si Ud. hoy está teniendo problemas de conectividad desde su celular, la respuesta está mucho más cerca (problemas del proveedor de telefonía móvil). El “hackeo a redes wifi” no ha ocurrido. Si se detectó una vulnerabilidad que se puede aprovechar para hackear el wifi, pero sólo en algunos casos, y nada tan burdo como las fotos. ¿le podrían robar sus claves del banco? Hoy los bancos no se confían en la seguridad de la red, implementan sus propios protocolos (desde comunicación segura “https”, esa que pone un el ícono de un candado en el navegador; hasta pinpads o tarjetas de coordenadas) Por lo que aún si le hackean la red (que lo más probable es que sólo se aprovechen para bajar contenidos) su cuenta bancaria debiera estar protegida.

Mañana, estas alarmas mundiales se habrán olvidado y aparecerán otras nuevas. Pero antes de alarmarse, sería bueno verificar los antecedentes y evitar los pánicos innecesarios.