Quiero lo que quiero...

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

Un conocido me relata su odisea en la compra de un celular:
C: Buenas tardes, quisiera un teléfono
V: Como no Sr. aquí tengo uno con GPS y mapas recientemente obtenidos de...
C: Sólo me interesa un teléfono...
V: Oh, perdón, acá tenemos uno con cámara de 3 mega pixeles y zoom de ...
C: Disculpe, quizá no me entendió, yo quiero un teléfono, no me interesa una cámara...
V: Disculpe, me he confundido, acá tenemos uno con MP3, radio AM, FM...
C: Tampoco me interesa eso, sólo quiero un teléfono.
V: Perfecto Sr. aquí tiene este modelo más simple, con conexión a internet y acceso directo a facebook...
C: Arghhh!!!

Yo le digo que es culpa de él, como es posible que aún use una máquina de rollo fotográfico, una radio de bolsillo (ni siquiera un "ipod" o por último un "walkman") ni esté constantemente conectado a internet... Cuando empieza a colocar esa mirada asesina, lo tranquilizo, "estoy bromeando"... Y no puede ser de otra manera, aún cuando escribo esta columna tecnológica y me gusta estar al día en los avances de la tecnología, aún tengo un computador con Windows 98 y firefox 1.5.. Es simple, en este equipo no requiero más... Y entiendo perfectamente que alguien sólo quiera un teléfono celular, nada más.

Pero volviendo a mi conocido, debo señalar que son curiosos, parecen bichos raros, pero están optando por dejar de esconderse y decir públicamente: "Yo no requiero estar en la última tecnología".

Para muestra un botón: USA, país lider en tecnología, está considerando retrasar el "apagón analógico", es decir, el momento en que todas las transmisiones analógicas de televisión se suspenden para pasar sólo a televisión digital. Y va en serio cuando los que lo piden son la asociación de consumidores y el presidente electo.

Y en el ámbito computacional, si vemos los estragos que causa la última tecnología es difícil dejar de encontrarles algo de razón a quienes quieren mantenerse en lo que les funciona. Incluso portales tecnológicos, como baquia y otros escriben sus columnas sobre por qué no sólo no es imprescindible estar a la última moda tecnológica, sino que a veces, resulta contraproducente. Y la lista es larga, pero en mi opinión queda encabezada por dos de los portaestandartes de microsoft: Windows Vista y Office 2007; los cuales, tanto por consumo de recursos como por problemas de interfaz de usuario (muchas veces innecesariamente modificada y sobrecargada) están siendo rechazados por muchos usuarios "pro-microsoft".

Hace tiempo recorría la red un chiste (que en ese momento ya era viejo) y ponía frente a frente a Bill Gates (microsoft, para quienes ya lo hayan olvidado) y Lee Iacoca (Ford y Chrysler) donde Gates reclamaba que si la industria del automovil hubiese avanzado tan rápido como la computacional, hoy debieramos tener autos baratísimos, de altísima velocidad y gran rendimiento. Iacoca respondía que podría ser, pero no quería que los autos tuvieran riendas para ser compatibles con los caballos... Recuerdo el chiste, porque empresas como Microsoft han empezado a cambiar su enfoque. Hoy, muchas cosas ya no son compatibles con computadores y sistemas antiguos, (intenté ver los videos de presentación del nuevo windows 7 desde mi viejo PC y ni siquiera se dió por enterado de que no podía tener acceso a esa tecnología) pero empiezan a mirar hacia lados que causan dudas... ¿tiene realmente, algún sentido, el que la próxima versión de Internet Explorer (8) tenga "integración" con Facebook??? (¿será porque en Australia los tribunales pueden notificar por Facebook? -la tercera)  ¿o con eBay???

Quiero lo que quiero. Y si no quiero que me vendan un centro de navegación digital, una cámara fotográfica o un enlace dedicado a Internet cuando compro sólo un teléfono, espero que me respeten mi decisión, o que al menos, el teléfono funcione razonablemente bien. No quiero más...

(eso si, si alguien sabe como conseguir el nuevo palm pre, que me avise!)