La Privacidad en tiempos de LTE

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

El pasado jueves 5 de julio, fui invitado al evento "Entel Summit 2012", a ver a Steve Wozniak y algunas charlas adicionales. Parto por agradecer la invitación de Entel, fue un evento excelente, Wozniak habló de su historia (aunque muchos esperaban oir su visión del futuro, pero claramente de lo que mejor puede hablar es de su experiencia), hubo exposiciones interesantes de los partners de Entel (algunos recordamos la calidad de las primeras SofTel en cuanto a productos promocionales y promotoras), dominando por supuesto empresas de telefonía y telecomuniaciones, destacando claramente SAP (por la integración móvil firmada con Entel) y Huawei como proveedor de smartphones.

Un par de puntos que conviene mencionar, para que se puedan arreglar en futuras versiones:

  1. partió tarde. Es cierto que la convocatoria fue impresionante y los tacos para llegar al espacio Riesco eran notorios, pero eso le quitó tiempo a las charlas posteriores a Wozniak...
  2. problemas de traducción simultánea. Cuando se usa un sistema que transmite por infrarrojo (como el caso del espacio Riesco) el que un funcionario (supongo) de Entel quiera congraciarse con las promotoras, moviendo un panel de transmisión que alimenta a toda una sección del público, para que 5 promotoras y él tengan traducción, es bastante impresentable.

Tanto en la presentación del gerente de Entel (antes de Wozniak) y después en la charla sobre LTE (a la que asistí) se habló -por supuesto- de interconexión y las propuestas tecnológicas, tanto equipos como sistémicas para el futuro próximo. LTE (Long Term Evolution, según aprendí allí, es decir la evolución de largo plazo del transporte de datos sobre tecnología móvil, también conocida como 4G) La propuesta, claramente, va por el lado de utilizar todas las herramientas sociales, utilizando equipos tablets o netbooks (el equipo tipo desktop iría en retirada en oficinas, quedando más que nada para desarrolladores de aplicaciones) y facilitando la comunicación entre personas pero a través de la red. Se contó -entre historias de éxito- lo ocurrido en Alemania, donde para permitir el acceso a internet en lugares campestres, LTE está ofreciendo una alternativa práctica y rentable, a velocidades de banda ancha. Según las estimaciones de Entel, LTE debiera empezar a funcionar en Chile en el segundo semestre del próximo año, y masificado durante el 2015.

La teoría, al menos, parece interesante: si se considera que hay gente que, en promedio, le toma una hora de viaje entre casa y oficina, dos veces al día (a mi, a las 7:30 AM, llegar desde Providencia con Manuel Montt a Espacio Riesco, me tomó 45 minutos, mientras que el regreso, 14:00 sólo 15) quizá estarían de acuerdo en trabajar desde casa, dedicando una hora más al trabajo y, simultáneamente, una hora más a la familia.

Sin embargo, historias como la del Banco de Chile, enviando cartolas equivocadas a miles de clientes, aún nos hace dudar respecto de la verdadera privacidad de los datos en red. Muchos de los teléfonos inteligentes que promueven LTE (así como Tablets) hoy proponen cumplir uno de los viejos sueños de la ciencia ficción: que baste que dos equipos se toquen, para permitir el trapaso de información de uno a otro. La forma de presentarlo, fue impecable: "¿Cuántos de Uds. se han juntado con amigos después de las vacaciones y todos quieren mostrarse mutuamente las fotos, y al final, se empiezan a pasar los celulares, y algunos avanzan las fotos, otros simplemente ven la foto que les llegó, pero al final, nadie queda realmente satisfecho?" Pero claro, una cosa es mostrar las (algunas seleccionadas) fotos de las vacaciones, y otra diferente es cuando -por algún error estúpido- se filtran cartolas bancarias, las fotos comprometedoras o información confidencial de la empresa.

Hay una opción. Y quizá haya que ir preparándose para ello. Si la privacidad no está garantizada, quizá haya que renunciar a ella. Desde la Entel Summit (y algunas de las cosas que dijo Wozniak y que mencionaron después en la charla) que en mi memoria ronda un viejo cuento de ciencia ficción, que relata lo que ocurre gracias a unos cinturones para leer la mente de los demás, si se cambian cinturones por celulares, y leer mentes por redes sociales y sistemas de transmisión de datos inalámbricas, las diferencias terminan siendo muy pocas. Quizá, y como decía un nudista, en esta playa, el único que llama la atención, es el que va vestido.

No va a ser ahora, ni siquiera en los próximos años, pero la tendencia a "ser en público, igual que en privado", es cada vez mayor.