El pionero.

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

Hace poco me solicitaron instalar un linux  de libre distribución y, como es habitual en estos casos, recurrí a la aplicación BitTorrent para hacer la descarga de los discos de linux. En el equipo donde iba a hacer la descarga no tenía BitTorrent instalado, así que procedí a descargarlo e instalarlo... Y en esos mensajes que aparecen al hacer la instalación, y que por lo general uno ignora, apareció una referencia a una serie de televisión llamada Pionner One...

Aunque muchos se utiliza BitTorrent para hacer descargas de material con CopyRigth, me asombró una referencia durante el proceso de instalación, procedí a ignorar el mensaje y continué con mi descarga de linux. Pero y ya sea por el nombre de rápida retención. o porque hablaba que era ciencia ficción (en un momento en que casi no hay series de ciencia ficción en televisión), cuando llegué a la casa, decidí revisar un poco más.

Pionner One es una serie que voy a destacar desde dos puntos de vista, el primero, es porque es una verdadera serie de Ciencia Ficción. No es una serie de televisión llena de efectos especiales (en realidad los que tienen son mínimos y bastante simples, y la razón de eso se indicará un poco más adelante) pero es buena ciencia ficción. En seis capítulos, cuenta la historia de un grupo investigador norteamericano (con apoyo canadiense) que se ve enfrentado a la posibilidad de haber encontrado una cápsula espacial soviética (si, de la época de la Unión Soviética) que en pleno 2011 ha descendido en la frontera entre USA y Canadá y dónde hay un jovén (de menos de 20 años) con traje de cosmonauta soviético, que da a entender que viene de una base espacial que los soviéticos habrían instalado en Marte. Lo interesante, es que como serie de bajo presupuesto, en vez de salir a Marte a buscar la base espacial, lo que hacen es evaluar -desde una perspectiva de ciencia- si la posibilidad tiene asidero (eso mientras en el exterior ocurren todos los movimientos políticos y sociales que el descenso de una cápsula soviética puede provocar: desde la intriga política entre USA y Rusia; hasta la preocupación social por temas como contaminación nuclear de los restos de la cápsula.

Pero hay un segundo punto de vista, y que me parece más interesante aún: Pionner One es una serie pionera en cuanto está concebida como serie de televisión "descargable", no fue creada para transmitirla por televisión (ni abierta ni cable) sino para que la descarguemos y -si nos parece bien- la difundamos y colaboremos. Es una aplicación práctica del copy-left (similar a lo que hizo RadioHead en un momento, con su disco descargable "a lo que fuera la voluntad"). En rigor no es la primera serie construida así (que apela al CrowdSourcing -fuente en el grupo de personas- para financiarse) pero debe estar entre las más difundidas y dispone de subtítulos en español que también han sido creados con "trabajo social".

La serie (como otras similares y también películas) es distribuida por "Vodo" sitio que ayuda a promover y distribuir el trabajo de nuevos creadores alrededor del mundo y que también ofrece el mecanismo para que los creadores reciban aportes o donaciones económicas de la gente. Ellos ofrecen fuentes para descarga y la velocidad de descarga usando BitTorrent y la aplicación VODO para Pionner One fue la más alta que me ha tocado registrar, aunque al cuarto capítulo ya solicitan donación y los dos últimos incluyen un comercial (que me parece razonable).

El sitio de VODO explica como distribuyen los ingresos: 75% para los creadores (director, productores, actores, etc); 20% para mantener las operaciones de VODO y 5% para la "Free Film Fund"... suena razonable. Pioneer One pretende juntar US$100.000 antes de la segunda temporada (se habla de realizar 4 temporadas) y hasta la fecha llevan poco más de US$88.000.- En lo personal, espero que lo logren y continuen con el proyecto.

Recomiendo bajarla y verla, pero reitero, no es una serie llena de acción y efectos especiales. De hecho, casi no se ve la supuesta cápsula espacial soviética. Es un trabajo bien hecho, pero claramente no es fruto de una productora de Hollywood. Y sería interesante que los actuales estudiantes de cine, teatro y televisión en Chile, se sumaran a estos proyectos; VODO dice que no tienen limitación geográfica, o tal vez convenga hacer una versión chilena de VODO, pero la idea de que distintos creadores puedan crear, publicar y luego recibir su justa retribución económica de parte de los espectadores, suena muy interesante.