Inteligencia Artificial al 2011.

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

¿Pasó realmente?. La pregunta surgió al instante de leer la noticia: "Cleverbot" (cleverbot.com) un sistema computarizado de conversación, fue considerado "humano" por casi el 60% del público que conversó con él, por lo que se anunciaba que había pasado "el test de turing".

Ya antes he comentado mi interés profesional y académico por la Inteligencia Artficial, y que esta noticia salga justo en el momento en que por una parte estoy dictando un curso de introducción a la Inteligencia Artificial, por otro lado he decidido inscribirme en el curso on-line que será dictado por Peter Norvig (probablemente el autor más leído en esta área) y Sebastian Thrun en conjunto con la Universidad de Stanford, despertó completamente mi atención.

Pero vamos por partes, lo primero es destacar que Cleverbot, es uno de los mejores desarrollos de sistemas capaces de conversar en línea. Probablemente diseñado para interactuar en redes sociales (donde los "bots" son ampliamente utilizados por empresas de gestión de imagen corporativa, para detectar cuando alguien habla de una "marca" y producir algún tipo de respuesta) fue puesto a prueba en una feria tecnológica en India, permitiendo que personas del público conversaran durante 4 minutos con un humano o con CleverBot (sin saber realmente con quien conversaban)  para luego consultarles si creían que habían conversado con una máquina o un humano. Casi el 60% de quienes conversaron con Clevebot creyeron haber conversado con un humano. Y de los que conversaron con los humanos, más del 35% creyeron haber conversado con un robot. Hasta ahí los hechos. ¿Significa que se superó el test de Turing?

Lo segundo es recordar que en los años 50, el británico Alan Turing, propuso un test simple y sencillo para determinar el momento en que se iba a considerar que una inteligencia artificial (programada en un computador) podía ser denominada como tal. Y para ello, hizo una declaración simple y sencilla: Tendremos una inteligencia artificial, el día que no sea posible distinguir si las respuestas son dadas por un humano o una máquina. De esa manera, daba un rodeo a la pregunta fundamental que nos ha tenido en jaque durante muchos años: ¿Qué es la inteligencia?

Hoy, cuando en la sección de autoayuda de las librerías, se encontrar toda clase de títulos: "la inteligencia emocional", "la inteligencia social", "la inteligencia cultural", "las inteligencias múltiples" y es posible ver como autores con razonable éxito de ventas sostienen que la inteligencia no es meramente intelectual, quienes miramos el tema desde la perspectiva de la artificialidad de la inteligencia, nos volvemos a sacar el sombrero frente a Turing. Su propuesta, lejos de quedar obsoleta con el paso de los años, se renueva "automágicamente".

Pero claro, antes de darle el premio a CleverBot o su desarrollador, habría que mirar si realmente se considera superada la prueba de Turing. La idea que estableció Turing, es que sea un juez humano, el que haga preguntas a una máquina y simultáneamente a otro humano. Las preguntas no son unicamente orales, pueden -y deben- considerar elementos físicos (manipulables), visuales, e incluso emocionales (siguiendo esa premisa, en la película de 1985 DARYL, una inteligencia artificial consideraba necesario fallar ciertas pruebas, para poder mantener sus relaciones con otros humanos). No es precisamente lo que se ha señalado con CleverBot, ya que sólo sostendría una parte de la prueba: la de conversar razonablemente bien... por cuatro minutos...

Como casualidad extra, justo antes de que apareciera la información de cleverbot vi un capítulo de la serie "Numbers" donde supuestamente había una supercomputadora que superaba el test de turing. Lo más interesante, es que esa computadora -en realidad- hacía exactamente lo mismo que Clevebot: revisar redes sociales detectando las respuestas que los seres humanos se dan entre si, y seleccionando la mejor respuesta posible (quizá la más repetida). Sólo eso. Por supuesto, no cualquiera puede hacerlo, pero a la vez queda incompleta su actuación, al ser incapaz de mantener un recuerdo lógico de la conversación que sostiene (al menos es lo que pude apreciar en una conversación en el sitio)... Suponer que es una inteligencia humana con "síndrome de déficit atencional" me parece excesivo... Por otra parte, eso de "buscar respuestas correctas", es un tópico común en los personajes de las comedias de televisión norteamericanas (desde "Los Simpsons", hasta "Modern Family")

Supongo que el tema será tratado en el curso de Norvig y Thrun, sin embargo, con más de 100.000 alumnos "world-wide", me parece evidente que necesitarán sus propios "bots" para responder a los interesados. No será mi primera experiencia como alumno "on-line", pero va a ser interesante y claramente la más masiva a la que me he integrado. Si usted quiere inscribirse, entiendo que aún hay "cupos virtuales", al menos en la modalidad "básica" (donde se recibe material, pero no se interactua). La otra modalidad, "avanzada" requiere aproximandamente de 10 horas de dedicación a la semana, aparte de algún conocimiento básico de estadísticas. El curso está en: www.ai-class.com/

Una última reflexión, que surge de la nota sobre CleverBot: más del 35% de los humanos que hablaron realmente con otros humanos, creyeron interactuar con una máquina... Y lo destaco, pues cuando Turing propone su test, hay una crítica de la que no se hace cargo: ¿qué pasa si el humano que también debe responder, no está dispuesto a diferenciarse de la máquina? ¿Qué pasa si al final, ni siquiera estamos dispuestos a defender nuestra humanidad? En "El hombre del bicentenario", Asimov proponía que la pregunta final al test de Turing (eso si, sin mencionarlo) sólo podía ser una: la valoración y aceptación de la muerte como la prueba suprema de la vida. Pero eso ya es filosofía (y no de piedradas, claro).