Clonación?

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

Estas dos semanas, hemos estado asustados: ¿habremos sido víctimas de la masiva clonación de tarjetas? ¿cómo puedo detectar si alguno de los movimientos que tiene mi cartola (plagada de retiros en cajeros automáticos y pagos con redcompra) es un movimiento falsificado?

Un conocido preguntó en twitter, hoy domingo 12: ¿acaso soy el único que diariamente revisa su cartola, para saber si hay algún desfalco?; a los instantes le respondieron que no, que no era el único...

¿Por qué tanta inseguridad? En mi opinión, porque la información ha sido mala, tardía e incompleta. Casi igual que la reacción de los bancos ante esta situación.

En concreto, lo que se sabe: una banda instalada en Temuco, habría intervenido algunos cajeros automáticos "a la calle" (según cuentan avecindados en Temuco: casi todos los cajeros están en los mismos bancos, pero con mínimas medidas de seguridad y casi sin guardias) y habrían recolectado información de cientos de tarjetas de débito (las que se usan para retirar dinero de las cuentas corrientes). También se sabe que los clientes se concentran en 6 bancos, aunque siendo Temuco una capital regional, debieran haber sucursales y clientes de todos los bancos nacionales. Otro dato más o menos firme, es que los retiros de dinero (sean de cajeros o por transferencias) se hicieron en el extranjero (se ha hablado de Colombia, Venezuela y Canadá). Y se sabe que detuvieron a tres mujeres (una chilena y dos colombianas) portando varias tarjetas clonadas, y que estarían involucrados dos colombianos ya estaban en prisión por delitos similares, y dos venezolanos que habrían alcanzado a huir del país.

Lo que no sabe, realmente, es como operó el robo. Y he aquí la fuente de la inseguridad.

Aparentemente hay retiros en cajeros automáticos del extranjero. Pero hay transacciones que superan el límite diario de transferencia, lo que sugiere el uso de transferencias electrónicas de fondos. Pero todos los bancos han implementado el sistema de segunda clave (usando digipass o tarjeta de coordenadas) y algunos inclusive han implementado la confirmación individual (via email o celular).

En segundo término, en un principio se dijo que los bancos no contaban con suficientes medidas de seguridad (puede haberse tratado de una maniobra estratégica para que los delincuentes se confiaran) pero lo cierto es que si yo uso un cajero automático, que está al interior de un banco, espero que ese cajero tenga las medidas mínimas de seguridad (cámaras de vigilancia por lo menos y, por sobre todo, gente que esté atenta a la adulteración del cajero).

En tercer término, no es claro cuanto tiempo pasaron adulterados los cajeros automáticos. Se habla de 2500 clientes afectados, pero sabiendo que muchas personas mantienen sus cuentas casi vacias, es posible que sean muchas más las tarjetas clonadas (o al menos, sean muchos más los clientesm cyya información está en poder de los delincuentes).

Por último, no está demás hacer una observación respecto de las tarjetas mismas. Se ha criticado (y con razón) a los bancos por mantener una tecnología bastante antigua. Hoy en muchas partes del mundo, se usan tarjetas que, en vez de banda magnética, tienen un chip como el de la tarjeta BIP, y se está insistiendo en la necesidad de que los bancos asuman el costo del cambio de tarjetas y cajeros automáticos, para implementar la nueva tecnología. Al respecto creo conveniente decir que:

  1. Los santiaguinos ya sabemos de algunos problemas de los chip de radiofrecuencia como las tarjetas BIP o la tarjeta de estacionamiento de Cencosud... basta verlo diariamente en el Alto las Condes o el Costanera Center.
  2. De poco sirve que se implemente el sistema de chip en Chile, si el robo del dinero usando las tarjetas se realiza en paises que aún no implementan el sistema.
  3. Y nuevamente, es urgente que los bancos informen de manera clara y precisa, cómo operó este robo. No tiene sentido que se implementen nuevas medidas de seguridad (el software que el banco de Chile recomienda descargar) si no es claro que esa medida sirva para algo.