Adios Cassini...

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

Hace casi 20 años fue lanzada al espacio, como proyecto en dos partes, la nave Cassini y la sonda Huygens, ambas con el objetivo de estudiar el planeta Saturno, sus anillos y sus satélites naturales. Fue un proyecto conjunto de liderado por la agencia espacial norteamericana (NASA), y con activa colaboración de la agencia europea espacial (ESA) y la agencia italiana espacial (ISA).

Su logro más espectacular, para la mayoría de nosotros, fue encontrar que en una de las lunas de Saturno (Encélado) hay suficiente material como para permitir la formación de seres vivos (agua caliente, moléculas importantes). Los científicos, claro, tienen mucho más que decir, lo que se ha traducido en miles de artículos publicados, gracias a los miles de fotos y otros instrumentos que nos han permitido una comprensión mucho mejor del gran planeta de los anillos.

Pensada como una misión de más o menos de 11 años, Cassini se alimentaba de energía nuclear (que le permitía contar con la energía eléctrica necesaria para su funcionamiento). La extensión de la duración, se debió a que el plutonio que cargaba, aún permitía su funcionamiento (“por algunos años más”) sin embargo, fue ese mismo tema, el que causó controversia. ¿hubo riesgo de contaminación radioactiva en Saturno y alrededores? Hay científicos que creen que si, aunque la NASA se encargó de asegurar que no era así, que el material nuclear era necesario, pues de lo contrario, era imposible llevar a cabo las observaciones para las que fue diseñada. Por otra parte, fue, precisamente, la presencia de material nuclear (plutonio) lo que gatilló la decisión final de hacer que la nave se lanzara contra Saturno y en su vuelo de “estrella fugaz” se eliminara toda traza de radiación.

Igual queda una pregunta de muy difícil respuesta. Si en Encélado hay material suficiente para crear formas de vida (básicas, al menos en el inicio) ¿serviría una pequeña carga radioactiva, para iniciarla? ¿o por el contrario, quemaría toda esperanza? Por ahora, la decisión fue no interferir con lo que pueda pasar naturalmente, pero con el final de la vida útil de Cassini, y mientras no haya una segunda oportunidad de mandar una expedición de investigación, difícilmente sabremos cómo se desarrolla la naturaleza local. Es una pregunta que quedará por responder.