Falabella don't break guitars...

Columna Tecnológica por José Miguel Santibáñez

En el año 2008, el músico canadiense Dave Carroll, tenía que viajar desde Halifax (Canadá) a Omaha, Nebraska (USA), y para ello compró un pasaje aéreo utilizando la línea United, que hacía el viaje con escala (y según entiendo, cambio de avión) en Chicago. Todo habría sido normal, si los empleados de la aerolínea trataran el equipaje de sus pasajeros, con la consideración que corresponde. El caso es que no fue así, sino que simplemente los lanzaban de un lado a otro, incluyendo el estuche de la guitarra de Dave... El resultado fue uno de los  peores escenarios previstos por Dave, pese a avisarle al personal del mesón del aeropuerto, que el instrumento estaba marcado como fragil, al llegar a destino descubrió que su guitarra (marca Taylor y avaluada en US$ 3.500) se había roto por el trato dispensado. Cuando reclamó, se encontró con una serie de negativas a reconocer los hechos (no habría hecho el reclamo en las 24 horas correspondientes) o sus efectos. Simplemente lo tramitaron por nueve meses por el tema, hasta que lo cansaron.

Pero Dave no era alguien para dejarse avasallar, y decidió componer una canción "United break guitars" (United rompe guitarras). Y su grupo decidió apoyarlo en la música, y sus amigos en hacer un video, que decidió subir a YouTube:

http://www.youtube.com/watch?v=W2OlujL3_xo

El video ha sido un verdadero éxito, medio millón de vistas en pocos días... 5 millones poco después de un mes y casi diez millones hasta febrero de este año (en que las cifras se hacen complejas, pues hay varias versiones del video, incluyendo la subtitulada en español, que se enlaza más arriba). Y claro, ahora United quiere revertir el daño a su imagen, clamando por llegar a un acuerdo, pero Carroll no está disponible para ello. Mal que mal, desde que publicó el video, su sitio web vende más música que antes, el dueño de la fabrica de guitarras (Bob Taylor) le regaló un par de ejemplares y le propuso un segundo video que también llegó a ser número uno y por supuesto, la popularidad de Carroll como músico se ha incrementado notoriamente.

En una entrevista, Carroll habría comentado que, si fuera abogado, habría demandado a United... pero como era músico su mejor opción, era escribir una pegajosa canción...

Falabella viajes, no rompe guitarras, pero en estos últimos días, ha estado a punto de romperle los nervios a un amigo mio, y el corazón a su hija.

Todo partió con una idea que surgió en la catequesis del colegio de esta niña, que se preguntaron si podrían ir al encuentro juvenil católico que se realizará en julio en el Vaticano. Por su parte, el arzobispado, consideró práctico buscar esquemas para reducir costos, negociando precios conjuntos (y viendo la contratación de viajes charter para el evento). La empresa seleccionada para hacer operativo el viaje, fue Falabella Viajes. Hasta ahí todo bien.

Cuando mi amigo fue a contratar el viaje, le indicaron que para realizar pagos en cuotas, sólo se aceptaban cheques asociados a personas naturales (no jurídicas) y preferentemente emitidos por el titular de la cuenta en el mismo lugar. Una precaución un poco exagerada, pero comprensible. Ahí es donde yo entré en la historia. Mi amigo me pidió que le facilitara un cheque a 30 días para pagar este viaje que se realiazará en Julio. Siendo un amigo de confianza y en la certeza que nunca he tenido problemas con mis cheques (en mis quince años de titular de cuenta corriente, siempre en el mismo banco, sólo en dos oportunidades ha habido consulta por "firma disconforme", lo que se entiende más como un cambio natural del paso del tiempo, que un problema), decidí ir a Falabella Viajes y hacer el cheque en cuestion.

Primer problema, el encargado de hacer la validación de los cheques (si, el único encargado) salía a almorzar y había apagado el sistema así que el cheque sólo podría verse "en la tarde". Dejamos el cheque y datos de contacto para que  nos informaran de la situación.

Segundo problema, cuando mi amigo llama en la tarde (alrededor de las 17:30 hrs) le informan que el sistema ha arrojado un mensaje "moroso en cámara" así que no me pueden aceptar el cheque. Consultado DICOM y la Cámara de Comercio, ambos emiten certificados de "no hay morosidades pendientes", aún así, Falabella Viajes "debe analizar la situación".Ellos me indican que me comunique con la empresa que "les informa las morosidades" y la empresa en cuestión, asegura que "Falabella Viajes debe indicar la causa del rechazo, ellos NO informan a particulares".

Hablamos de un viaje que se realizará en Julio, el cheque está emitido para los primeros días de Junio (más de un mes antes).

Pero más allá de eso, hablamos de un sistema que, ante todo, considera al usuario emisor de cheques como un posible estafador. No basta que mi banco confìe en mi. No basta que DICOM y la Cámara de Comercio certifiquen que no tengo morosidades vigentes ni pasadas. Basta que una oscura empresa que NO informa a particulares diga que hay algo como "una morosidad en cámara" para que el cheque sea visto y tocado con pinzas, como el portador de una epidemia...

¿Es razonable que uno deba dar "prueba de absoluta blancura" ante una empresa para que acepten sus pagos? ¿están ellos, desde su "inmaculado altar" tan libres de reclamos, como para ser tan exigentes con sus clientes? (un rápido googleo, dice que no están libres de reclamos: http://www.reclamos.cl/empresa/falabella).

Falabella Viajes no rompe guitarras, pero si nervios, confianzas, y -si la situación no se arregla pronto- el corazón de una adolescente que sueña con viajar a Europa al encuentro católico juvenil.

Y claro, al igual que Carroll no soy abogado, así que no se cómo (ni me vale mucho la pena) intentar demandar por el mal rato; a diferencia de Carroll, no soy músico como para subir un video que -de paso- me haga famoso, pero soy capaz de transmitir esta frustración a esta columna... Y en una de esas, así como varios músicos han anunciado que ya no viajarán en United, algunos de ustedes lo pensarán dos veces antes de contratar los servicios de Falabella Viajes. Es lo que puedo hacer.