HISTORIAS E HISTORIETAS DE DOS GRANDES

Columnista invitado: Enrique Ramírez Capello
eramirezcapello@gmail.com

Mediatarde en el pórtico del invierno.

El frío se filtra en mi residencia y mis manos parecen tomar un trozo de hielo.

El paisaje gris desentorna un poco mis penas y dudas. Soy dependiente del color… y del calor.

Leo para garantizar que mi memoria está lucida y activa.

En medio de esa gestión intelectual, asoman dos visitantes: Fernando Díaz Palma e Iván Cienfuegos Uribe.

El primero, director de “Las Últimas Noticias”; el otro, subdirector.

Trabajé 33 años en ese diario hasta que un ingeniero muy ajeno a nuestra amada profesión truncó mis pasos aún ágiles.

El mejor diario es el de mañana”, proclamaba el Director para estimular la creatividad, el ingenio y la novedad.

Era el lema que nos remecía y nos entregaba una explosión de ánimo.

El pretérito se hace nuevo con la añoranzas que no saben de lágrimas porque pese a que los tres somos románticos, nos gobierna la entereza.

Díaz Palma me advierte que un canal argentino exhibirá un homenaje a nuestro recordado Carlos Gardel.

Somos amantes de sus tangos, que parecen un terremoto en las almas que nos dan el soplo humano, con algunos trozos del divino.

Le pregunto a Iván por Nana, su esposa, y su intenso afán por la lectura. Me asegura que ella sigue con ese entusiasmo.

La pasión es el vocablo que dirige esta tertulia.

Cienfuegos recuerda una anécdota que me hace desternillar: Armando Lazcano dirigía “El Sur” de Concepción y escribía sus editoriales en viejas y crepitantes máquinas, con ruidosas teclas.

Lo insólito: amarraba las carillas con un cordel asido a una papa y las lanzaba desde las alturas de su departamento. Las recogía Armando Erices, junior de la empresa. Una vez el artículo quedó atascado en un cable eléctrico y Erices tuvo que trepar por un poste.

Los carabineros que lo atraparon no daban crédito a su versión.

Mientras conversamos, me atiende Consuelo Morales, bella técnica en enfermería, quien les cuenta que trabajó con Lucía Gevert, periodista y escritora. El dúo la interroga, ávido de datos.

Díaz Palma –quien fue mi Director por 27 años y alentó mi carrera- llega con un bastón. A sus 86 años me refiere que ve poco y aunque recibe todos los diarios casi no puede leerlos.

Sin embargo, maneja con extraordinario sello las noticias y los hechos de hoy. Ovilla historias que nos unen a los tres: el Bim Bam Bum, teatro de revistas, con tentadoras argentinas.

Cienfuegos ameniza con el rescate del excelente cronista y columnista Juan de Luigi, padre de Angélica, notable entrevistadora de mi época. Al parecer la relación con Jeanetto era distinta porque ese hijo no se centraba en las letras ni en el trabajo.

Todo es un venero de episodios en “Las Últimas Noticias” y en otros periódicos.

Los dos son discípulos de Byron Gigoux James, maestro también de Luis Sánchez Latorre y Homero Bascuñán. En esta cadena, soy apóstol de todo el conjunto.

Una tarde grata, noble y plena de evocaciones que nos unieron todavía más en nuestra amistad.

Fueron las historias e historietas de dos grandes.