A TI, JOTA EME

Columnista invitado: Enrique Ramírez Capello
eramirezcapello@gmail.com

Fue el poeta Popular del deporte.
El 2 de enero de 2015 se cumplirán 6 años de su muerte.
Lo despedí en la iglesia con un poema que cree para él una semana antes de que muriera.
Por dolorosa paradoja, alcanzó a leerlo.
Aquí lo reproduzco.

Titiritero de la palabra,

carrusel de emociones,

festival de adjetivos,

vitrina de Chile,

guirnalda de discursos,

predicador de todas las esquinas,

jugador de los vocablos,

asistente en la soledades.

Bálsamo radial,

redescubridor de la cordillera,

cantante del gol,

esplendor del fútbol,

arco iris de los estadios,

pasión del megáfono,

faro en las tinieblas,

verso de Honorino Landa.

Militante de Óscar Wilde,

apóstol de Daniel de la Vega,

cómplice de los rincones,

compañero nocturno,

proclamador de la Navidad,

trapecista en septiembre,

estrella de la bandera nacional,

impulsor de sensaciones.

Lucho Gatica de las canchas,

iluminador de los cerros,

penúltimo copihue de Temuco,

preservador de Arica,

dibujante de La Serena,

recorredor de las calles,

fantasía del penal,

historiador de Leonel y Eladio.

Poeta de los barrios,

aplaudidor de Cua Cua Hormazábal,

juglar de Caszely en el metro cuadrado,

rescatador deslumbrante de los clásicos,

animador del tiro libre,

trovador de los delantales hogareños,

campana en los incendios,

alentador de las lágrimas.

Viento y susurro en el desierto,

refresco en la galería,

animador bajo tu marquesina,

pañuelo de los llantos del albañil,

soldado de todas las causas,

general de las metáforas,

centinela de las islas,

licor de almíbar.

Restaurador de corazones,

padre de los futbolistas,

padrino de los bautizos,

defensor irrenunciable de Santa Laura,

cimiento del edificio chileno,

alma en azul, blanco y rojo,

sirena en las desgracias,

asta de todas las banderas.

Bondadoso de la justicia divina,

activista de las canchas,

terremoto verbal,

flor en balcones de los pueblos,

mano amiga en los barrios,

banderillero de las jornadas,

compañero en los microbuses,

tribuna de los pobres.

ADN de la lavandera y del fogonero,

navegante de los ríos sureños,

araucaria de la prosa,

árbitro de los días,

aroma de primavera,

pan de todas las mesas,

asombro de sábados y domingos,

legado final de dos letras: JM.