¡NECESITO TRANSPORTE!

Columnista invitado: Enrique Ramírez Capello
eramirezcapello@gmail.cl

El título es el llamado a la solidaridad más frecuente que he hecho en los últimos meses.

Las visitas reiteradas a médicos, a clínicas cercanas o más alejadas me obligaron a recurrir a la amabilidad de amigos, colegas, parientes, ex alumnos y lectores.

Siempre han respondido.

Es el estímulo que me conmueve desde que un doctor desvió la aguja y me dejo sin caminar y con mis dedos atrofiados.

Afecto que conmueve mi corazón y estimula mis días tristes.

A pesar de mis malestares, jamás perdí fortaleza ni ánimo, sinónimo inevitable de alma.

La amistad es la llave que abre el pórtico del amor.

Creo que sin estos gestos no podría vivir con aliento ni conmoción.

Acaso en la siembra que dejé durante muchos años en el ejercicio intenso del periodismo -casi medio siglo- y en la docencia universitaria.

En las páginas de Las Últimas Noticias, La Nación, 7 Días, Ercilla, Hoy y ahora en cuatro diarios regionales dejé impresas mis investigaciones y documentación.

Mi respeto por la ética y por la verdad. Mi rescate de novedades y de la esencia del verbo. Y del verso, como decía el gran Julio Martínez.

El transporte no solo es un auto o una camioneta. La mayoría de las veces la actitud noble y sincera de tantos y tantas.

El viaje hacia el reconocimiento y el apoyo.

Agradezco sin renuncias ni timideces.

La televisión además me lleva a otros agradecimientos. Se cumplen 30 años de “Informe Especial” en TVN y aún aplaudo a Santiago Pablovic, sin apelación uno de los mejores periodistas de Chile.

Valiente, siempre en las batallas, en las denuncias, y en las gestas.

Cuando la dictadura militar censuraba, él partía a otros países para acusar la corrupción, el terror y el peligro. Lo mismo ocurría en Chile y quienes intuíamos las prohibiciones asimilábamos los hechos que él narraba.

Cuando se restauró la democracia, pudo -con su equipo- hurgar en los abusos que se cometieron en el régimen militar.

Hoy vuelve y tenemos fuertes esperanzas en su excelencia reporteril.

Con él, destacaron Carlos Pinto, Marcelo Araya, Guillermo Muñoz, Alipio Vera, Patricia Espejo, Mirna Schindler, Paulina de Alliende-Salazar y Felipe Gertzen.

Un equipo bravo, acucioso, sin miedo. Libre de presiones de avisadores, empresarios y poderes.

En este transporte de amistad, no olvido una carta de Santiago Pablovic, publicada en la “La Tercera”, que me respaldaba cariñosamente para Premio Nacional de Periodismo como a Abraham Santibáñez, quien lo merece largamente.

La amistad nace en el crisol de mi querida hija, Soledad, quien me ha respaldado con amor sin fronteras, ante médicos, isapres, abogados, clínicas, empresas y borrascosas dificultades.

Se transporta en el cariño fuerte de mis hermanos Patricia, Claudio, Agustín y sus familias.

¡Agradezco la amistad de todos: amigos, editores, colegas, parientes, ex alumnos y lectores!

¡Necesito ese transporte!