PALADÍN DE LA MUSICA CHILENA

Columnista invitado: Enrique Ramírez Capello
eramirezcapello@gmail.com

Creció en la calle San Diego, la más antigua de Chile. En los aledaños del teatro Caupolicán, donde vio los Sábados a los briosos luchadores; los viernes a boxeadores que se golpeaban en el cuadrilátero; en septiembre a bellas trapecistas, a payasos de rostro enharinado y a domadores que trataban de animar a leones dormilones.

Barrio bohemio, bravo y creativo. Imágenes para su prosa de ansiedades y denuncias.

Nano Acevedo rescató lo mejor de esas calles amenazantes y nostálgicas. Se convirtió en cantautor y paladín de la música chilena, la que defiende con ánimo y proyectos de ley.

Durante la dictadura luchó con su guitarra y su voz en una melancólica peña en la trastienda de un restaurante.

Amante de la música instaló una disquería muy bien nutrida, en el centro de Santiago.

Buen escritor y lector, participó en ferias de libro usado.

Nano Acevedo toma la palabra: “El proyecto de ley del 20 por ciento ha dado un gran paso”.

La Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Cámara Alta aprobó la iniciativa que busca garantizar la emisión de un 20 por ciento de música chilena en las radios, por lo que el proyecto pasa a votación en la sala del Senado, con una indicación presentada por los Senadores Ignacio Walker y Fulvio Rossi.

Con su amada, la guitarra, Nano Acevedo agrega:

La indicación es beneficiosa porque solo mejora el proyecto en tres puntos:

• Reserva el 25 por ciento de esta cuota, exclusivamente a composiciones e interpretaciones musicales nuevas; es decir, fonogramas editados durante los últimos 3 años.

• Dispone que no pueda acumularse más de la mitad del total de la emisión de música nacional en horario nocturno (de 22:00 a 6:00 horas).

• Señala que las organizaciones de autores e intérpretes con personalidad jurídica, podrán demandar el cumplimiento de la disposición.

El cantautor protesta con vehemencia porque no se cumple con el porcentaje de música chilena en las radios.

Argumenta: las radios que ocupan gratuitamente el espacio radioeléctrico, se han hecho multimillonarios, cobrando grandes sumas por tocar música extranjera, mucha de ella, de dudosa calidad. Y, senadores derechistas- en su mayoría- y algunos que se dicen “Izquierdistas” de pacotilla, les dan un puñetazo en el rostro a los artistas y músicos, votando por los conglomerados extranjeros, apoyando la música facturada en Miami, pauteando las emisoras, salvo honrosas excepciones, en contra de la creación nuestra.

Nano Acevedo tiene fortaleza irrenunciable para defender los derechos de la música chilena. Porque es su paladín.