¿QUÉ PASARÁ CON ELLOS?

Columnista invitado: Enrique Ramírez Capello
eramirezcapello@gmail.com

  

Mediatarde.

Después de meses, vuelvo a las calles.

Salgo de mi poltrona de no caminante.

El sicólogo José Silva, de la municipalidad de Providencia, me invita a una charla a padres de niños discapacitados en el centro Alicia Cañas.

Tema: ¿Qué pasará con ellos cuando ya no estemos?

Incertidumbre, desconcierto, temores.

José endilga el enfoque. Muestra dos videos que protagonizo, sobre el buen uso del idioma. Para alentarlos, leo el poema ¡No te rindas!, de Mario Benedetti.

Todos se estremecen. Surgen preguntas.

Setenta personas participan con interés y mucho afán.

El diálogo transita por vertientes talentosas y emotivas.

Fue una tarde cordial.

La técnica en enfermería Karolay Hoyos, quien confiesa que se emocionó hasta las lágrimas, me transcribe este poema muy pertinente:

“Aunque sientas el cansancio,
aunque el triunfo te abandone,
aunque un error te lastime,
aunque una traición te hiera,
aunque una ilusión se apague,
aunque el dolor queme tus ojos,
aunque ignoren tus esfuerzos,
aunque la ingratitud sea la paga,
aunque la incomprensión corte tu risa,
aunque todo parezca nada…
VUELVE A EMPEZAR”.

Verónica Amigo representante de la Casa de Reposo Zegers, destaca los méritos de ese lugar de acogida.

En primera fila la joven arquitecta Soledad Ramírez fotografía el acto.

Anochece.

Regresamos en el vehículo de la estudiante de Periodismo y casi abogada Paula Rivera, la Petakita, quien cierra la jornada con humor y gentileza.

Todos repasamos la duda: ¿Qué pasará con ellos?