MITOS Y MAGIAS DE CHILOÉ

Columnista invitado: Enrique Ramírez Capello
eramirezcapello@gmail.com

 

Transeúnte de las islas.

Botero desde niño, carpintero con viejas tablas de alerce, escudriñador de leyendas.

Heredero de los cuentos de su abuela Socorro, rescatador de los acordes de guitarra y las tradiciones cantadas por Don Tono, su padre.

Caminante por senderos hirsutos y cerros abruptos.

Recorre multitud de rutas y vuelve a su casa-barco de la calle Pablo Neruda, en los aledaños del antiguo cementerio, en Castro.

Renato Cárdenas Álvarez vive, piensa, crea y recrea en su querido archipiélago de Chiloé.

Allí nació, reside y estudia.

De vez en cuando cruza el canal de Chacao para dar conferencias sobre mitologías y costumbres. O para navegar –algo que sabe muy bien- en la Biblioteca Nacional.

Asido de la mano de su amada Lorna, va a Dalcahue, donde llegan los originarios con sus telares. Su coterránea doña María atrae con sus mariscales y cazuelas hirvientes. Transita hacia Calen, junto al muelle de piedras quebrantado y en el que el mar es jardín de su refugio hogareño.

En la estufa arden los leños que desgaja con un hacha en un paisaje que huele a hierbas y en el que gobiernan las lluvias.

Cárdenas es anfitrión de parientes, amigos, cineastas, periodistas, escritores y mochileros. Todos escuchan sus relatos atrapados de revelaciones de ancianos que ha entrevistado o de la memoria colectiva.

Con una barba a lo Valle-Inclán, desovilla historias e historietas de su Macondo chilote. En la biblioteca de Castro se almacenan ristras de sus libros con rigurosas investigaciones sobre las islas. Apuntes, archivos, grabaciones. En todas las ferias artesanales y librerías están sus textos sobre las iglesias que son patrimonio de la humanidad, recetas para preparar curantos y otras comidas de su tierra desmembrada, hechas a cuatro manos con Lorna, experta en gastronomía.

Desde 1988 ha publicado la agenda de Chiloé, con temas diferentes. La de este año se titula “Mitos y magias de Chiloé: relatos desde la Comarca Encantada”.

En el pórtico, advierte: “Nuestra cotidianidad expresa, en serio o en chanza, la presencia todavía fuerte de una realidad mágica que, aunque avizorada cada día más distante y difusa, forma parte de una revelación y una memoria colectiva que nos enlaza al mundo originario”.

En sus relatos hay Caleuches, brujos y apariciones. Una gran estampa de Caguach, isla de la devoción, en donde más de algún verano hemos hollado sus caminos entre caciques, machis y religiosos.

Allí y en muchas partes más está Renato Cárdenas, el transeúnte de las islas.