PERIODISTA DE CORAZÓN

Columnista invitado: Enrique Ramírez Capello
eramirezcapello@gmail.com

Ser periodista no solo es ser testigo que presencia sucesos y procesos: es además reflexionar sobre ellos, analizar, traducir la realidad en palabra e imagen. Palabra fresca, viva, leal a la verdad, e imagen clara, fiel, sin distorsiones”.

Es la mirada del periodista y escritor Guillermo Blanco, mi gran maestro en la Pontificia Universidad Católica y en la dignidad.

Ser periodista es ser testigo de la vida desde dentro de la vida. Es emplear los medios de la técnica y la ciencia para compartir entre todos, lo que aportan el esfuerzo, la imaginación, la inteligencia, la generosidad o la emoción. Es ayudar a hacer comunidad con la diversidad que se comparte”.

Trabajé con él en las revistas “Ercilla” y “Hoy”, que dirigía el también profesor Emilio Filippi.

La segunda es un ejemplo de lección ética.

Cuando se sintió la presión para no criticar a la dictadura, renunciamos todos y creamos el otro semanario.

El subdirector era Abraham Santibáñez, notable penúltimo Premio Nacional.

Ser periodista es saber que el presente es historia que vivimos y construimos entre todos, y es ayudar a que la hagamos más lúcida y mejor”.

Coincidimos además, en la Escuela de Periodismo de la Universidad Diego Portales, para la que escribió este texto, a instancias de Lucía Castellón, directora fundadora.

Es una incitación para hablar del Premio Nacional de Periodismo.

Este año lo obtuvo Alberto “Gato” Gamboa.

Ya tiene 96 años.

Se define como un periodista de corazón.

Fue director de “Clarín”, que llegó a ser el diario de mayor circulación en Chile.

Tenía un lenguaje coloquial, popular, con énfasis en lo policial.

Gamboa además de dirigir, era el “profesor” del consultorio sentimental.

Tenía un estilo audaz, atrevido y pícaro.

El público escribía y las respuestas eran divertidas, ingeniosas, muchas veces inventadas.

Aunque su esquema era poblacional e izquierdista, también tenía columnas notables.

Entre ellos Raúl Morales Álvarez, quien firmaba como Sherlock Holmes o Simbad, el marino.

Alberto Gamboa además dirigió “Fortín Mapocho”.

Cuando el dictador Pinochet perdió el plebiscito, Gamboa escribió su famoso título: “Corrió solo y llegó segundo

Ricardo Boizard, cofundador de la Falange, que posteriormente dio origen en la Democracia Cristiana, firmaba con el seudónimo de Picotón.

Escribía columnas polémicas, documentadas, rigurosas. Además era articulista, entre otros, Luis Maira.

Gamboa colaboró en la revista “Hoy”, dirigida por Emilio Filippi. Muchas veces escribía temas de deportes.

En lo principal destacan sus crónicas sobre el tiempo en que la dictadura de Pinochet lo encerró en el campamento de Chacabuco.

Fueron muy considerados para otorgarle el Premio Nacional de Periodismo.