DUEÑOS DE LA PALABRA

Columnista invitado: Enrique Ramírez Capello
eramirezcapello@gmail.com

Grandes maestros de la prensa chilena.

Los conocí a todos.

Son nueve periodistas, de un variado panorama, en una recopilación de Marcela Aguilar, para la Universidad Finis Terrae.

Tito Mundt era imaginativo, ágil, veloz. Atrevido sin mesura. Transitaba desde el diario, con crónicas que escribía mientras despedezaba máquinas, y la radio en la que temblaba los micrófonos cuando hablaba con insólita rapidez.

Decía que el periodista no tiene derecho aburrir a la gente.

Al comienzo de la revolución visitó Cuba junto con Luis Hernández Parker, Juan Emilio Pacull y otros.

Escribio: “Fidel nos atendió en una oficina en que no había teléfono ni escritorio. No tenía secretaria y dormía en un catre de campaña... cuando dormía. Según sus amigos, era capaz de estar tres días y tres noches sin dormir. O dormir de pie. Y de comer día por medio. O darse un banquete en que cabían fácilmente diez pollos devorados hasta el último hueso. O de fumar diez puros en la mañana, antes del desayuno”.

A Mundt lo recrea Marcela Escobar.

Patricia Verdugo, titulada en la Pontificia Universidad Cátolica, escribió “Los zarpazos del Puma”, entre muchos, que rearma el viaje a través de Chile de un helicóptero con militares al mando de Sergio Arellano Stark. Recorrió el país para fusilar a prisioneros políticos.

La vío Javier Rebolledo.

Marcelo Simonetti rescata la sustancia de Guillermo Blanco, mi mayor maestro.

Admira a Luis Hernández Parker y se refiere a él: “Qué lejos está de tanto que vemos, oímos, leemos en el sector enfermo de nuestro periodismo”.

Fue cronista novelista y cuentista, Premio Nacional de Periodismo.

Lyuba Yez muestra a Lenka Franulic, culta, independient y novedosa.

Un sentenció: “Lo único que justifica la ausencia del periodista de la eterna cita con la noticia es el certificado de defunción”.

Entrevistó a lo más célebres mandatarios del mundo y escribió “Cien autores contemporáneos”, antología de sus grandes entrevistas a personlidades de la literatura,cine, arte y teatro.

Gazi Jalil Figueroa traza el perfil de Eugenio Lira Massi, el periodista impertinente.

Pasó de escribiente de Carabineros a columnista de los diarios “Clarín” y “Puro Chile” y entrevistador en Canal 13.

Viajó con José Gómez López a pedirle a Pablo Neruda que firmara un extracto del “Canto General”. Compartieron mucho con él.

En la tarde le dijo al poeta lo que quería. Este le alegó que no tenía papel ni lápiz.

El reportero le pasó un hoja con el formato del diario y un lápiz especial. “Pucha, Lira Massi, me cagaste “, ironizó el anfitrión de Isla Negra.

” Lira murío a los 41 años en su exilio en Francia.

La selección de Marcela Aguilar incluye, además a Daniel de la Vega, visto por ella; mi otro maestro, Luis Sánchez Latorre, por Ana Callejas; Raquel Correa, por Pamela Aravena, y Joaquín Edwards Bello, por Diego Zúñiga.

Son los dueños de la palabra.