Editorial:

¿Otro negocio de Julio Ponce?

Santiago, 4 de Septiembre de 2016

En el marco del largo proceso sobre financiamiento irregular de la política en Chile, en especial de los dineros aportados por SQM, la empresa controlada por Julio Ponce Lerou. ex yerno de Augusto Pinochet, se ha vuelto a mencionar sus aportes a la revista Hoy.

Como parte del equipo fundador del semanario en 1977 y su director entre 1986 y 1989, debo declarar que nunca hubo tales aportes de un personaje ligado a la dictadura mientras participé en dicha publicación. La revista Hoy, que pusimos en marcha después que un grupo económico afín a la dictadura comprara el semanario Ercilla, se financió inicialmente con la venta de ejemplares y de publicidad, Más tarde, como resultado de las presiones oficiales y las restricciones (censura y suspensión) enfrentamos serias dificultades financieras las que fueron subsanadas en gran parte gracias a la ayuda de organismos internacionales, en especial sindicatos europeos. También hubo empresas, especialmente automotrices y líneas aéreas extranjeras, que desafiaron los riesgos debido a que consideraban que el público objetivo de la revista Hoy respondía a sus necesidades publicitarias.

No todos los avisadores, por cierto, eran opositores al régimen. Ninguno de ellos, sin embargo, ha sido nunca acusado de irregularidades como las que han afectado durante años a la antigua Soquimich. Por eso resulta sorprendente que Marcelo Rozas, quien se hizo cargo de la empresa Araucaria, que editaba Hoy, se haya asociado a Julio Ponce.

Un reportaje de la revista Capital de la semana pasada sostiene que en una época, Ponce “sostuvo económicamente” al semanario. El modus operandi sería mediante la publicación de “páginas a todo color, publirreportajes y páginas sociales”. Según cita Capital, el propio Ponce, reconoció ante la Fiscalía que se hicieron amigos cuando Rozas era director.

La revista Hoy nació como un aporte de periodistas profesionales al retorno de la democracia. Quiso ser, como decía Emilio Filippi, su inspirador, un espacio de encuentro y una luz de esperanza en los días oscuros de la dictadura. En sus inicios participaron en ella distinguidos periodistas como Patricia Verdugo, Marcela Otero, Jaime Moreno Laval ya fallecidos y muchos otros. Debe mencionarse a María Olivia Monckeberg -una tenaz denunciante de las privatizaciones “con ventaja” de esos años, entre cuyos beneficiados figura naturalmente a Julio Ponce-, Hernán Millas, el senador Alejandro Guillier, María Paz del Río, Ana María Foxley y otros, aparte de un eficiente equipo administrativo encabezado entonces por Francisco Larenas.

Creo que todos nosotros merecemos una explicación.

Abraham Santibáñez