Editorial:

Luces y sombras del “primer foco

Santiago, 07 de Agosto de 2016

Este miércoles 10 de agosto el Instituto Nacional cumple 203 años de vida. Inmortalizado en su himno como “el primer foco de luz de la nación”, sufrió duramente el embate de la última movilización estudiantil. Fue objeto de una “toma” que se prolongó por más de dos meses. Los problemas no terminaron con la devolución del plantel a las autoridades. La última manifestación de los estudiantes, apenas una semana antes del aniversario, culminó con la detención de varios estudiantes, entre ellos el institutano Juan Díaz de segundo medio, acusado de lanzar una bomba molotov.

En este revuelto panorama los ex alumnos del Instituto Nacional celebraron su día el sábado 6, una ocasión de reencuentro y reafirmación del orgullo de haber estudiado en el tradicional establecimiento. Esta vez, el centro de sus inquietudes, más allá de la preocupación por las protestas ante la reforma educacional, los viejos institutanos están en campaña, a nivel de autoridades de gobierno y del parlamento, por la posibilidad de restituir el porcentaje de selección del 50 por ciento a los colegios emblemáticos, de acuerdo al mérito académico de los alumnos.

Es un anhelo que va contra la corriente imperante de transparentar procedimientos y garantizar la igualdad de todos los aspirantes a matricularse en el colegio. Pese a ello, el argumento principal es que el Estado debe también asegurar, como ha sido históricamente, un alto nivel de calidad de sus egresados. Hay consenso de que, a lo largo de más de dos siglos, el Instituto Nacional ha dado fiel cumplimiento al deseo de Fray Camilo Henríquez: “El gran fin del Instituto es dar a la patria ciudadanos que la defiendan, la dirijan, la hagan florecer y le den honor”.

En una reunión reciente organizada por el centro de exalumnos con un grupo de egresados (incluyendo al ex contralor Ramiro Mendoza y ex parlamentarios), el exministro Sergio Bitar señaló la importancia del rol que cumplen los liceos emblemáticos, como “formadores de la elite pública e intelectual, que conduce el quehacer nacional”. Bitar recalcó que estos colegios, de gran tradición, “permiten mayor movilidad social y siempre nivelan hacia arriba”.

Es una campaña que está recién empezando.

No será fácil lograr su objetivo pero tiene un sólido respaldo en la realidad de los exalumnos: 18 han sido presidentes de la República desde Manuel Bulnes hasta Ricardo Lagos; 32 han sido honrados con el Premio Nacional; desde su primer rector , el Presbítero José Francisco Echaurren hasta el actual, el profesor Fernando Soto Concha, se cuentan 34 distinguidas personalidades nacionales entre los cuales hay un futuro presidente (Manuel Montt) y destacados intelectuales (Antonio Varas de la Barra y Diego Barros Arana, entre ellos).

La campaña por recuperar el derecho a seleccionar a sus estudiantes tiene detractores. Pero, como se puede apreciar, se apoya en sólidos argumentos.

Abraham Santibáñez