Editorial:

¿Y si gana Trump?

Santiago, 24 de Julio de 2016

La tradición periodística norteamericana sostiene que las guerras las inician los gobernantes demócratas y las terminan los republicanos. A estas alturas es una verdad a medias como lo prueban los conflictos más recientes del siglo XXI.

Si Donald Trump llega a la Casa Blanca tras las elecciones de noviembre próximo -algo improbable pero posible- la realidad habrá cambiado la sabiduría tradicional. Trump, a quien ahora se le atribuye una cierta admiración por el autoritarismo del ruso Vladimir Putin, está declaradamente decidido a empuñar las armas cuando le parezca adecuado sin consultar a nadie más que a su almohada.

Lo dijo siempre que pudo a lo largo de la campaña previa a su designación como candidato republicano y lo reiteró tras ser proclamado oficialmente. Se las arregló sin embargo para agregar conceptos. Así lo demuestra el siguiente resumen de la cadena Univisión:

  • Nuestra convención ocurre en un momento de crisis para nuestra nación: los ataques a nuestra policía y el terrorismo amenazan nuestra forma de vida
  • Ya no podemos darnos el lujo de ser políticamente correctos”.
  • Casi 180,000 inmigrantes ilegales con antecedentes criminales con órdenes de deportación están esta noche deambulando libres en las calles amenazando a ciudadanos pacíficos
  • Nuestros ciudadanos no solo han pasado por un desastre interno, también han vivido una humillación internacional una tras otra
  • Después de cuatro años de Hillary Clinton ¿qué tenemos? ISIS se ha extendido a lo largo de la región y del mundo… Este es el legado de Hillary Clinton: muerte, destrucción, terrorismo y debilidad
  • (Los trabajadores) son los hombres y mujeres olvidados del país, trabajan duro pero ya no tienen voz. Yo soy su voz
  • No tengo paciencia con la injusticia, ninguna tolerancia con la incompetencia gubernamental, ninguna simpatía por los líderes que le fallan a sus ciudadanos
  • En esta carrera por la Casa Blanca, yo soy el candidato de la ley y el orden
  • La irresponsable retórica de nuestro presidente, quien usó su púlpito para dividirnos por raza y color, ha hecho de Estados Unidos un entorno más peligroso para todos
  • Debemos suspender inmediatamente la inmigración de cualquier nación que ha sido afectada por el terrorismo
  • Décadas de inmigración récord han producido salarios más bajos y mayor desempleo, especialmente para los trabajadores afroamericanos y latinos
  • Vamos a construir un gran muro en la frontera para frenar la inmigración ilegal y las pandillas… Frenaremos el ciclo de tráfico de personas y de violencia. Los cruces ilegales en la frontera se reducirán. La paz será restablecida
  • Clinton propone una amnistía masiva, inmigración masiva y anarquía masiva
  • Recuerden, fue Bill Clinton quien firmó NAFTA, uno de los peores acuerdos económicos hechos por nuestro país
  • Ya no entraremos en acuerdos masivos con muchos países con miles de páginas y que nadie en nuestro país lee o entiende
  • Mi rival quiere abolir la Segunda Enmienda y yo, a cambio, recibí el firme apoyo de la Asociación Nacional del Rifle y protegeré el derecho de todos los estadounidenses de mantener a sus familias seguras”.
Es como volver a los tiempos de Richard Nixon. Sólo falta un nuevo Watergate.

Abraham Santibáñez