Editorial:

Contreras no actuó solo

Santiago, 10 de Agosto de 2015

Manuel Contreras tuvo existencia real. Pero era un personaje casi imposible de imaginar. En él se cumplía aquello de que muchas veces la realidad supera a la ficción.

Hombres como “el Mamo” no son muchos en la historia del mundo. Existen, sin embargo. Ya los hubo en Chile: dos siglos atrás, “durante la reconquista” como precisó Alberto Blest Gana, los criollos conocieron la crueldad del coronel Vicente San Bruno. Al mando de los Talaveras de la Reina, “tuvo a su cargo la policía política de seguridad”, dicen los autores del “Gran Diccionario de Chile”. En esa condición, San Bruno participó “directamente en el apresamiento, tortura y asesinato de numerosos patriotas”. En 1815 –hace dos siglos- ordenó la matanza de patriotas recluidos en la cárcel de Santiago.

Este es ciertamente el ejemplo más destacado de brutalidad represiva en nuestro país. Pero a lo largo de la historia, se registran otros casos parecidos. Y los hay, por cierto, en todo el mundo y en todos los tiempos. Hitler, Stalin, Mao Tse-tung, son los rostros más relevantes tras el asesinato de millones de personas en el siglo XX. A ello hay que agregar lo ocurrido en Camboya entre 1975 y 1979: bajo el gobierno del Jemer Rojo desaparecieron entre dos y tres millones de personas. Sin hablar del ejercicio de “limpieza étnica” en la ex Yugoslavia y las guerras de exterminio en África.

En este panorama vivido en el último medio siglo, no debería extrañarnos la conducta de Manuel Contreras. Adicionalmente, la Guerra Fría le brindó el escenario ideal para justificarse.

El problema es que, si existen personajes tenebrosos en todo tiempo y lugar, lo que debe preocuparnos es que el “Mamo” haya hecho carrera en Chile, un país que hasta los 60 hacía gala de su tradición democrática y creía haber borrado el golpismo del diccionario.

Contreras fue el paradigma de la represión en dictadura, pero no actuó solo. Le sobreviven, en silencio, decenas de cómplices, con o sin uniforme. El silencio y la complicidad voluntario o forzada, les han asegurado la impunidad hasta ahora. Pero no hay garantía para ello.

Al revés de lo que aseguraba, Manuel Contreras sí fue a la cárcel, y sí murió bajo la custodia de gendarmes, Tuvo mejor fortuna que Vicente San Bruno. El coronel realista fue capturado por los patriotas y sometido a juicio.

Fue fusilado en la Plaza de Armas de Santiago en marzo de 1817.

Abraham Santibáñez