Editorial:

Preciosas vidas en peligro

Santiago, 17 de Mayo de 2015

Dadas su edad y condiciones de salud, los ex presos políticos no son muchos a estas alturas. Pero tienen un sentimiento amargo: están seguros de que no han sido reconocidos como se debería.

Hace unos días reiteraron sus demandas e hicieron ver lo que es una brutal paradoja:

Vergonzoso nos parece que violadores a los derechos humanos, condenados y recluidos por sus delitos, en cárceles de lujo, sigan recibiendo pensiones que superan con creces las pensiones que reciben los ex presos políticos y las de gran mayoría de los pensionados de nuestro país”.

No han descartado ninguna posibilidad.

Empezaron planteando sus reclamos a las autoridades nacionales y, ante el fracaso de sus gestiones, optaron por dirigirse a otras instancias. Han recibido expresiones de apoyo desde fuera de Chile, incluyendo una carta del intelectual norteamericano de izquierda Noam Chomsky a la Presidenta Bachelet. Le pide “no poner en peligro sus preciosas vidas, que han de ser honradas y respetadas como testimonio vivo de las atrocidades de la dictadura”.

El Observatorio de Justicia Transicional manifestó su preocupación por “la continua situación de desamparo de las y los sobrevivientes ex presos políticos, más de 100 de los cuales mantienen una huelga de hambre desde ya cerca de un mes exigiendo una respuesta a sus reivindicaciones sobre reparaciones y justicia, reivindicaciones que a este Observatorio le consta han sido planteadas en forma reiterada por los canales regulares, y apoyadas por, entre otras, el Programa de DDHH del Ministerio del Interior quienes incluso han solicitado el ampliar su mandato y funciones para permitirles responder a la situación de sobrevivientes además de las y los familiares de víctimas ausentes”.

El gesto más reciente de los ex presos fue entregar al Vicario de la Pastoral Social, Andrés Moro, una carta destinada al Papa Francisco.

La misiva, según el vocero José Pradenas, “fue escrita de puño y letra por los compañeros que están en huelga de hambre en Rancagua, donde se describe lo que les ocurre. El Gobierno no escucha nuestras demandas, las cuales están ratificadas por el Estado chileno en tratados internacionales, también, le contamos al Papa que en Chile todavía se violan los derechos humanos, y le pedimos a la Iglesia que se preocupé de quienes son víctimas de violaciones de los DD.HH. hoy”.

Hacemos un llamado a las autoridades para que se abran al diálogo con el movimiento de huelguistas en forma urgente, ya que la edad promedio de los compañeros que asumieron esta acción supera los 70 años y la salud de ellos puede podría verse afectada con el paso de los días”.

El cambio de interlocutores, como efecto del cambio en el gabinete ministerial, debería tener un efecto positivo, según creen. Pero ha significado un nuevo retraso en la atención de sus urgencias.

Habría que replicar la famosa frase de Juan Pablo II: “No pueden esperar”.

Abraham Santibáñez