Editorial:

Hay tareas pendientes

Santiago, 03 de Mayo de 2015

«El periodismo de calidad permite a los ciudadanos adoptar decisiones sobre el desarrollo de sus sociedades con conocimiento de causa, y se esfuerza por sacar a la luz la injusticia, la corrupción y el abuso de poder. Para ello, el periodismo debe tener la posibilidad de prosperar, en un entorno propicio en el que los periodistas puedan trabajar con independencia, sin interferencias indebidas y en condiciones de seguridad.»
Mensaje conjunto del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova y el Alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al-Hussein. Día Mundial de la Libertad de Prensa 2015

Este domingo 3 de mayo se recordó, una vez más, el Día de la Libertad de Prensa.

Para la celebración, el Colegio de Periodistas invitó a una Feria de Arte y Libros en la plaza Libertad de Prensa, en el barrio Concha y Toro, en el centro de Santiago.

El presidente de la Asociación Nacional de la Prensa, Ricardo Hepp, señaló que “en Chile existe un ámbito muy amplio de diversidad editorial, que se constata cuando se escucha radio, se ve televisión o se revisa la oferta en los quioscos donde se venden los diarios y las revistas. Gran parte de estos medios se someten voluntariamente a una autorregulación ética, que es una garantía para las audiencias. Pero, la más eficiente de las autorregulaciones es, finalmente, la que se da al interior de cada medio.

Las partes ingratas de la fecha fueron el despido de un numeroso contingente de periodistas de La Red y el incidente, sin mayores consecuencias hasta ahora, en que el Presidente de Bolivia acusó en la Paz a los periodistas chilenos de espías, “agentes de inteligencia”.

En Namibia, en 1991, los participantes en un seminario convocado por Naciones Unidas y la Unesco, culminaron sus sesiones de trabajo con una declaración en que valoraron la importancia de la libertad de expresión. Dos años después, se estableció el tres de mayo como el Día de la Libertad de expresión en todo el mundo.

La Declaración de Windhoek, la capital de Namibia, comienza con una afirmación rotunda:

De conformidad con el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, el establecimiento, mantenimiento y fortalecimiento de una prensa independiente, pluralista, y libre son indispensables para el desarrollo y mantenimiento de la democracia en un país, así como para el desarrollo económico.

Por prensa independiente debe entenderse una prensa sobre la cual los poderes públicos no ejerzan ni dominio político o económico, ni control sobre los materiales y la infraestructura necesarios para la producción y difusión de diarios, revistas y otras publicaciones periódicas.

Por prensa pluralista debe entenderse la supresión de los monopolios de toda clase y la existencia del mayor número posible de diarios, revistas y otras publicaciones periódicas que reflejen la más amplia gama posible de opiniones dentro de la comunidad”.

En Chile, la celebración tuvo menos eco que en otros años. Hay consenso de que nuestro país goza de amplia libertad y que, por lo tanto, no hay motivos para inquietarse como ocurrió bajo la dictadura.

Pero es una complacencia que podría ser peligrosa.

Sabemos, por experiencia, que la libertad de expresión siempre tiene enemigos. Pero, sobre todo, quedan tareas pendientes para garantizar mejor este derecho de todos los chilenos.

Una es la aprobación del Estatuto del Periodista, atascado por años en el Congreso Nacional y que establece una mejor protección para la seguridad de los periodistas, tanto frente a los excesos policiales como para quienes deben cumplir misiones en el extranjero.

La otra tarea pendiente se refiere a la necesidad de encarar el tema del pluralismo y la diversidad, que se contempla en la Ley de Prensa, pero que se debería profundizar. No olvidemos lo que dice la declaración de Windhoek: suprimiendo los monopolios y abriendo la posibilidad de más y más medios.

Es bueno celebrar. Pero es importante no descansar.

Abraham Santibáñez