Editorial:

El papel del Nuncio

Santiago, 22 de Marzo de 2015

El debate sobre el nombramiento del obispo Juan Barros se centró en su relación con el sacerdote Fernando Karadima. Lo último que ha dicho el obispo, ya instalado en su sede en Osorno, es que “jamás tuve conocimiento ni imaginé nunca aquellos graves abusos que este sacerdote cometía con sus víctimas”.

Pero el caso no está cerrado y no se agota en esas vicisitudes. Cabe preguntarse por el papel del Nuncio apostólico, el representante de la Santa Sede, quien, como encargado de recopilar los antecedentes para los nombramientos de obispos, ha sido una figura decisiva pero silenciosa.

Monseñor Ivo Scapolo (cumplirá 62 años en julio), es doctor en Derecho Canónico y en Chile, como en otros cargos anteriores, ha mostrado un estricto apego a las normas diplomáticas del Vaticano: habla poco y no se implica en polémicas, corresponde a la definición misma de un bajo perfil. La imagen solo se rompió cuando surgió la polémica por el envío de antecedentes de tres sacerdotes “progresistas” al Vaticano. Después de la incertidumbre inicial, se aclaró que el origen fue un requerimiento de información que el propio Scapolo hizo al arzobispo de Santiago, cardenal Ricardo Ezzati, por declaraciones de los sacerdotes Mariano Puga, Felipe Berríos y José Aldunate.

Ahora ha sido lo mismo: mucho secretismo y ningún trascendido hasta el momento de oficializar la designación de quien hasta entonces era el obispo castrense. Como sintetizó con loable franqueza Jaime Coiro, vocero de la Conferencia Episcopal: “La palabra perplejidad se ha pronunciado reiteradamente”. No hablaba del círculo de sus colegas periodistas.

El cargo de Nuncio es único en el mundo. Como embajador del Estado del Vaticano, es un diplomático. Pero, al mismo tiempo, al ser designado por el Papa, tiene una responsabilidad religiosa: es el nexo oficial entre el sucesor de san Pedro y los obispos del país donde está acreditado.

No es una situación fácil de manejar.

En más de un siglo (el primer Nuncio en Santiago fue Enrico Sibila; 1908-19214) ha habido 18 Nuncios en Chile. La mayoría pasó incólume por todas las vicisitudes políticas y sociales. Hay, sin embargo, dos notables excepciones: Sebastiano Baggio (1953-1959) y Angelo Sodano (1977-1988).

Baggio, el cual tuvo por lo menos un enfrentamiento público con el Presidente Jorge Alessandri y fue cercano a Eduardo Frei Montalva, estuvo detrás del nombramiento de una serie de obispos de destacada conciencia social, incluyendo a Mons. Raúl Silva Henríquez.

Sodano, en cambio, tuvo una cordial relación con el general Augusto Pinochet. Durante sus años en Chile se produjo un cambio marcado hacia posturas conservadoras en los nombramientos en el episcopado.

Es, al parecer, la misma línea de Scapolo, quien lo reconoce como un amigo.

Abraham Santibáñez