Editorial:

El agotamiento de la Teletón

Santiago, 30 de Noviembre de 2014

Sería absurdo desconocer el gran aporte de la Teletón. Según un recuento en Internet, cada año, la Fundación atiende a más de 26.000 niños y recibe a 3.000 pacientes nuevos en los trece centros que tiene a lo largo del país. De acuerdo a estimaciones extraoficiales, hay tres millones de personas en nuestro país que tienen algún tipo de discapacidad. La fundación rehabilita el 85% de los discapacitados menores de 20 años en Chile. Durante los 36 años de existencia, 70 mil niños y jóvenes se han rehabilitado en la Teletón.

Esta vez, sin embargo, la creación de Don Francisco mostró claros síntomas de agotamiento.

No solo conspiró la lluvia.

El 3 de octubre el Comité de los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU entregó un informe al Estado mexicano con serias críticas a la Teletón local. Se hacía hincapié en que es obligación del Estado la rehabilitación de las personas con discapacidad. Se criticaba, además, que la Teletón promueva estereotipos de las personas con discapacidad como sujetos de caridad. En vez de ello, debería centrar su acción en la reinserción social y no discriminación hacia ellos.

El informe ha sido acogido con entusiasmo por algunos críticos.

Al mismo tiempo, como se pudo apreciar durante las recientes “27 horas de amor”, la Teletón chilena mostró graves síntomas de deterioro. Lo explicitó en El Mercurio, en forma lapidaria, el crítico Juan Antonio Muñoz:

En suma, algo hay que hacer para que este programa en red nacional y que colma ls vidas de los chilenos por más de un día, sea algo que aporte en términos televisivos y ni solo el medio para conseguir la meta”.

La Teletón no agoniza.

Pero está gravemente enferma.

El síntoma fundamental es que cada vez le cuesta más cumplir con la meta.

Abraham Santibáñez