Editorial:

Peor que el Ébola

Santiago, 10 de Agosto de 2014

Fundada en 1999, como parte de la Universidad Autónoma de Barcelona, la Escuela de Cultura de la Paz se creó con varios objetivos, el primero de los cuales es “promover la comprensión y la práctica de la cultura de paz”. Para ello se ha propuesto “trabajar por la cultura de paz, los derechos humanos, el análisis de conflictos y de los procesos de paz, la educación para la paz, el desarme y la prevención de los conflictos armados”.

Sus análisis periódicos son un barómetro del estado de la violencia en el mundo. Según el más reciente, en la actualidad hay 22 países en conflicto, los que involucran a millones de personas, incluyendo por lo menos unos 300 mil niños combatientes. El informe va desde la “A” (Afganistán) a la “Y” (Yemén) y es un registro desolador de la incapacidad de los seres humanos de convivir de manera pacífica.

A mitad del alfabeto, en la letra “I”, la Escuela de la Cultura de la Paz consigna la situación entre Israel y Palestina, “en guerra desde 2000” y que en las últimas semanas derivó en Gaza en un sangriento choque entre el Ejército de Israel y la sitiada población palestina. Significativamente, en este lapso de han registrado en Gaza unas dos mil muertes, el doble de los fallecidos desde marzo por el brote de Ébola, la peor plaga de nuestro tiempo.

La brutal paradoja es que la opinión pública chilena parece más preocupada por el ataque de los virus que de los cohetes que intercambian desigualmente israelíes y militantes de Hamas. Aunque en África las condiciones sanitarias son extremadamente deficientes, se espera lograr una vacuna efectiva en pocos meses más. En Medio Oriente, en cambio, asegurar la paz casi parece una misión imposible.

Abraham Santibáñez