Editorial:

La franja de los candidatos

Santiago, 20 de Octubre de 2013

 

A partir del aniversario de los 25 años del plebiscito, ha estado circulando en los mentideros santiaguinos la teoría de que la franja del No se orientó a partir del análisis de una académica norteamericana. Ella, tras una detenida visita por Chile habría dictaminado que lo que dominaba en la población era el miedo. Los años de dictadura habían impuesto una sombra oscura en las almas de los chilenos y –según se dedujo entonces- lo mejor para derrotar a la dictadura era hacer un luminoso y alegre llamado al optimismo.

Por lo que se ha visto en estos días, la campaña en televisión de prácticamente todos los candidatos se basa en una parecida consideración. Aunque Chile ha cambiado mucho en estos años, es evidente que el tono primaveral ha traspasado todas las candidaturas, porque se estima que engancha mejor con las audiencias que cualquier profecía apocalíptica (como el modelo del Si).

Es una paradoja: durante años, los adversarios de la Concertación hicieron chistes fáciles y repetidos porque la alegría no había llegado. Ahora, sin embargo, se trata de emular ese épico esfuerzo desde todos los sectores.

Lo que pasó –y que ahora falta actualizar en los análisis- es que se terminó confundiendo un excelente argumento comunicacional con la realidad.

Es mucho lo que puede la franja. Es mucho lo que pudo hace 25 años, pero ahora es solo un ingrediente más del cóctel electoral. No entenderlo así puede poner en peligro a los clientes de estos imitadores de última hora.

 

Abraham Santibáñez