Editorial:

Víctima de La Cámpora

Santiago, 19 de Mayo de 2013

Los brutales procedimientos de La Cámpora, el ala más extrema del peronismo-.kirchnerismo acaban de ser analizados por Douglas Farah, investigador del International Assesment and Strategy Center de Estados Unidos. Ello ocurre justo cuando LAN fue obligada a aceptar un alza unilateral de precios por una empresa argentina controlada por la organización.

La clave para entenderla, dice Farah, es su cercanía con la Casa Rosada: "El grupo, conocido como La Cámpora, ha ganado un acceso sin precedentes a la Presidenta a través de su hijo, Máximo Kirchner, de 36 años. Máximo se posicionó como el hermético guardián principal de la mandataria y el posible heredero de su dinastía política, que es famosa por premiar la lealtad por sobre todo”.

Conforme a su sitio oficial en Internet, La Cámpora pone “énfasis en la defensa de los derechos humanos, la Patria Grande latinoamericana, la soberanía industrial, la fuerza de los trabajadores organizados y la justicia social. Esta acción es en sentido de hacer política como una ‘herramienta de los pueblos para la transformación social’”.

Todo esto, sin embargo, no explica porqué centenares de pasajeros no pudieron viajar vía LAN a Argentina o viceversa el pasado viernes en la tarde. Intercargo, la empresa estatal que maneja las mangas de desembarco de pasajeros y sus equipajes en los aeropuertos argentinos, aumentó unilateralmente el costo de sus servicios pese a un contrato vigente hasta 2014. Al principio, LAN se negó, pero debió reconsiderar la situación cuando centenares de pasajeros se quedaron en tierra.

Resumió lo ocurrido el diario Clarín: “A pesar de que la firma se llevaba 32.400.000 de dólares por año, tras la intervención del Gobierno en la firma (en diciembre de 2012 ante el “riesgo en la prestación del servicio”) y el ingreso de La Cámpora, su interventora es María Emilia García (una joven militante de 29 años, designada por Axel Kicillof), Intercargo le pidió a LAN un adicional de 18 millones de dólares para seguir cumpliendo con ese contrato”.

En primera instancia, en marzo, LAN ganó un recurso en los tribunales argentinos. Pero el pasado fin de semana, Intercargo insistió y LAN debió rendirse.

La Cámpora no es una montonera. A juzgar por su página electrónica, tiene recursos y los usa sin mezquinar. Más aún: cuenta con un activo centro de estudios creado por al viceministro de Economía, Axel Kicillof, y su amiga la embajadora argentina en Washington, Cecilia Nahón.

Según el informe de Douglas Farah, ellos elaboran teorías que "a pesar de sus catastróficos resultados en el mundo real, han llegado a dominar las políticas económicas argentinas, creando un movimiento populista que es abiertamente hostil a inversiones extranjeras, a las normas y gobernanza internacional, y diseñado para beneficiar el proyecto de La Cámpora".

Algunas de estas iniciativas han sido la nacionalización de Repsol, lo que creó graves problemas con España y la Unión Europea y otras medidas similares claramente populistas. Los diarios El Clarín y La Nación también han estado en la mira de La Cámpora. A ello hay que agregar ahora su agresiva actitud contra LAN.

Según la Wikipedia, La Cámpora es una “agrupación (que) se fortaleció durante el Paro o lockout patronal agropecuario patronal en Argentina de 2008 y creció considerablemente a partir del 27 de octubre de 2010, luego de la muerte de Néstor Kirchner y las subsiguientes demostraciones populares de duelo que la acompañaron, con manifestaciones caracterizadas por una activa presencia juvenil”.

Por ahora lo de LAN se superó. Pero no hay garantías de que no se repita.

En la Argentina actual no sirve de mucho recurrir a los tribunales para defenderse de las tropelías del régimen o de sus partidarios más fanatizados. En especial, si como ocurre en este caso, Aerolíneas Argentinas, la principal competencia de LAN, es –como dijo El Clarín- “gerenciala” por La Cámpora,.

Abraham Santibáñez