Editorial:

Mal comienzo de la campaña

Santiago, 5 de Mayo de 2013

Con la inscripción de los precandidatos presidenciales para las elecciones primarias, se ha dado comienzo al proceso electoral que debe culminar el 17 de noviembre en primera vuelta.

No ha sido una partida auspiciosa. La participación de los aspirantes a la Presidencia tuvo tropiezos. El principal fue, por cierto, el abrupto retiro de Laurence Golborne y su reemplazo, a última hora, por Pablo Longueira. Pero la imposibilidad de un acuerdo en los precandidatos al Congreso, mostró que tampoco la Concertación y sus eventuales aliados están exentos de problemas.

De este modo, ha quedado en suspenso la posibilidad de mayor participación popular, una expectativa que se ha multiplicado gracias a las redes sociales y el consiguiente “empoderamiento” de los ciudadanos. Un último esfuerzo es el intento de realizar primarias no oficiales de todos modos, una mala solución, pero mejor que nada.

Resulta evidente que, pese a lo que se dice en público, las cúpulas políticas no han perdido poder ni quieren perderlo. Y, más allá de los reproches cruzados desde un sector a otro, este es un mal compartido: en la UDI no sobrevivió un candidato que no tenía historia en el partido ni compartía algunos aspectos doctrinarios fundamentales; en la oposición, ni siquiera el fuerte arrastre de Michelle Bachelet posibilitó el acuerdo.

Los meses que vienen estarán llenos de episodios parecidos, pero es evidente que lo fundamental ya está claro, en especial en lo que se refiere a los aspirantes a la Presidencia.

No debería haber nuevas sorpresas, aunque nunca son descartables en política. Si no, que lo diga el ex candidato Golborne, condenado ahora a usufructuar en el exilio político de sus ahorros en las islas Vírgenes. Sigue siendo cierto aquello de que no hay mal que por bien no venga.

 

Abraham Santibáñez