Editorial:

Después del descanso

Santiago, 24 de Febrero de 2013

 

Llega a su fin el verano de 2013. No fue un “veranito de san Juan”, ese que rompe el invierno con días engañosamente soleados. Fue un verano duro, cargado de acontecimientos religiosos, nacionales o internacionales.

Lo más sorprendente fue, sin duda, la inesperada renuncia de Benedicto XVI.

Lo más doloroso: el incendio en los cerros de Valparaíso.

Lo más complejo: el agravamiento de las tensiones con Bolivia tras el arresto de tres soldados que cruzaron –inadvertidamente, según ellos- la frontera norte.

Lo que está pendiente: el conflicto mapuche y la efervescencia estudiantil.

Son temas de distinta magnitud y proyección, pero, probablemente, la clase política se quedará con solo un recuerdo: la preocupación creciente por las elecciones de noviembre. Los pre-candidatos proclamados por los partidos de gobierno, han estado en guerrilla constante sin ningún éxito significativo; en las encuestas se mantiene la ventaja de Golborne sobre Allamand, pero eso no es determinante. Ello, en algún momento puede obligar al oficialismo a buscar otras posibilidades dentro de sus filas.

Tampoco hay muchos cambios en la imagen del Presidente Piñera, aunque algunos de sus partidarios aseguran que llegará al final de su período con un 40 por ciento de apoyo. Es un magro consuelo y explica tanto la insistencia por disminuir la imagen de Michelle Bachelet como la reiterada presencia del Presidente y su esposa en los escenarios de las últimas tragedias: el gigantesco incendio de Valparaíso y los que se produjeron en Santiago y costaron nueve vidas.

Según la Lira Popular, es una tradición antigua que los mandatarios acompañen en su congoja a quienes sufren. Se recuerdan los versos tristes que destacaban la visita de Pedro Aguirre Cerda (“y su legítima esposa”) a Chillán, asolado por el terremoto de 1939. Pero estas visitas no siempre son bien recibidas. En 2006 la propia Michelle Bachelet vivió en carne propia el rechazo de los parientes de las víctimas de un derrumbe en Chiguayante: Juan Carlos Rojas Ruz, primo de uno de los muertos le pidió que se fuera "porque está interrumpiendo los trabajos de rescate".

En los últimos días, la estrategia del régimen ha apuntado agresivamente a Michelle Bachelet y la forma cómo enfrentó la emergencia en la madrugada del 27 de febrero de 2010.

Pero, para muchos de los damnificados, el tema actual se centra más simplemente en cómo el gobierno de Piñera encaró la reconstrucción.

 

Abraham Santibáñez