El lenguaje del nuevo poder
Santiago, 29 de Agosto de 2010
No sabemos si empezó ahí o no, pero la primera y más
fuerte señal la dió una hija del Presidente Piñera cuando,
vía twitter, trató de roto a Marcelo
Bielsa. Desde ahí, se abrieron las reveladoras compuertas de los
sentimientos más profundos de quienes integran la coalición
de gobierno.
Desde el 11 de marzo, de manera paulatina, pero insistente, hemos visto
desplegarse la visión de un grupo social -que está o se siente
en el gobierno- acerca del resto de los chilenos.
Algunas muestras recientes reflejan un deseo, explícito o no, de imponer
ciertas normas de conducta:
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En el nuevo Reglamento Interno de Higiene y Seguridad de la Corporación
Municipal de Villa Alemana, se incluye un artículo que faculta para
que se hagan revisiones corporales a sus funcionarios.
El hecho provocó reacciones negativas, las que se acrecentaron
después que el alcalde José Sabat insinuara en un canal de
televisión que la medida podría haberse gatillado tras el robo
de cinco netbooks desde un establecimiento educacional.
La verdad de las cosas es que nuestros profesores no pueden ser
tratados como delincuentes, respondió el concejal PS
Claudio de la Horra.
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A mediados de agosto, el comité ejecutivo del Gobierno Regional de
Coquimbo determinó que sus funcionarios deberán
utilizar su chaqueta institucional, la cual podrá ser complementada
con pantalón de tela, cotelé, algodón, gabardina o
algún material similar, quedando prohibido, tanto los días
viernes, como los demás días de la semana, la utilización
de jeans, pantalones de buzo, short, zapatillas, poleras sin
cuello. A las mujeres se les prohíbe en verano
el uso de poleras strapless, sin espalda, con pabilos, faldas
extremadamente cortas, short, calzas.
El mismo instructivo recalcaba que no hay que olvidar que estamos
trabajando y no estamos en fin de semana, por lo que debemos estar presentables
para cualquier eventualidad de reuniones que puedan surgir en cualquier
momento. Entre otras prohibiciones, no se permitía fumar
en el frontis de la intendencia, porque no corresponde fumar
en las entradas del edificio, ya que no se proyecta una buena imagen a las
personas que ingresan al edificio.
Ya sabemos lo que pasó. Luego de algunas tímidas demostraciones
de apoyo incluida la solidaridad inicial de la senadora Evelyn Matthei,
la peregrina reglamentación fue enviada al congelador.
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Unos días antes, se produjo la
filtración de una minuta del Sernam. El texto
destacadaza la importancia de que los y las adolescentes comprendan
que su vida sexual debe postergarse hasta el matrimonio, pues asumir esa
responsabilidad cuando no se está preparado para ello, acarrea
consecuencias poco placenteras parta los involucrados. Los embarazos no deseados,
las enfermedades de transmisión sexual, el SIDA, los abortos y sus
secuelas se encuentran a la orden del día.
Desde el propio gobierno luego de la ola de rechazos- la ministra Carolina
Schmidt calificó este texto como un error que no se puede
volver a cometer.
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En julio, la directora de la Junta Nacional de Jardines Infantiles, Ximena
Ossandón, afirmó que la idea es que el jardín
nunca reemplace a la mamá ni a la familia. Cuando la mamá pueda
estar con su niño, que esté, pero cuando la mamá decida
irse a tomar, ir a la playa o a tomar un café con una amiga dejando
al niño en nuestras salas, eso es lo que nosotros tenemos que
evitar.
Su antecesora, Estela Ortiz fue categórica: Lo encuentro
insólito, es lamentable
Las declaraciones de Ximena Ossandón
son algo de la época de la inquisición, porque las mujeres
tenemos derecho de trabajar, de estudiar, de acceder a la cultura y, por
cierto, reunirnos con amigas. Es un abuso y una vergüenza que se
descalifique así a las mujeres.
También esta vez hubo explicaciones. Pero la liebre ha seguido saltando
en todas partes. Hasta ahora, solamente la fuerte protesta ciudadana ha impedido
que este nuevo estilo se imponga, pero es evidente que se trata de una
compulsión generalizada en las esferas del nuevo poder. Y es
incontrolable.
Es lo que muchos tememos después que el Jefe de Estado se saltara
olímpicamente toda la institucionalidad y decretara, por propia voluntad,
el fin de la termoeléctrica de Barrancones. Bastante más grave
que el exabrupto de su hija.
Abraham Santibáñez
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